Hallo!
El pasado 27 de abril fui al concierto de Rosalía en el AFAS Dome de Amberes, como parte de su gira LUX Tour 2026, y sinceramente puedo decir que superó con creces mis expectativas.
Y mis expectativas ya eran altas.
Ver a Rosalía en directo siempre es impresionante, pero hacerlo en un recinto como el AFAS Dome, completamente lleno y en pleno corazón de Flandes, es aún más especial. No solo por el espectáculo en sí, sino por lo que representa: ver a una artista española alcanzar tal éxito internacional.
Fue uno de esos conciertos que no se olvidan fácilmente.
Rosalía y su conexión con Bélgica
Si alguien aún no conoce a Rosalía, probablemente ha estado desconectado de la música durante los últimos años.
La artista catalana se ha convertido en una de las figuras más importantes de la música internacional, fusionando flamenco, pop, reguetón, música electrónica y una estética visual totalmente única. Desde El Mal Querer hasta Motomami, ha logrado algo muy difícil: crear un universo propio que resuena tanto en España como en cualquier parte del mundo.
Su gira LUX Tour 2026 llegó a Bélgica con una única parada en Amberes, en el AFAS Dome, uno de los recintos más importantes del país, donde también actúan los artistas internacionales más destacados. Live Nation ya lo había anunciado como una cita ineludible, y el propio recinto presentó el espectáculo como una fusión de arte, música y la singular visión artística de la cantante.
Y no exageraban.
El AFAS Dome: el lugar perfecto para un espectáculo como este
Ya había estado en el AFAS Dome antes, pero esta vez la sensación fue diferente.
Hay artistas que simplemente llenan el espacio de una manera distinta, y Rosalía es una de ellas. El recinto parecía hecho a medida para este concierto: grande, imponente, con una producción espectacular y un público increíblemente entusiasta incluso antes de que empezara.
Además, el AFAS Dome tiene esa combinación perfecta entre un gran estadio y una atmósfera íntima que hace que la experiencia sea aún mejor. No se sentía frío ni distante, algo que a veces sucede en recintos enormes.
Desde el momento en que entré, quedó claro que iba a ser una noche especial.
Mucho más que un concierto
Lo que más me sorprendió fue que no sentí que simplemente estuviera viendo un concierto, sino una experiencia visual completa.
Rosalía no solo canta: actúa, domina el escenario y eleva cada canción a algo superior. Cada movimiento, cada transición, cada silencio fue cuidadosamente pensado.
Todo tenía una estética meticulosamente elaborada, casi cinematográfica.
Hubo momentos más íntimos y otros completamente explosivos. Canciones en las que todo el público cantaba y otras en las que simplemente te quedabas mirando, porque visualmente era imposible apartar la vista.
Fue uno de esos conciertos en los que no miras el teléfono porque no quieres perderte nada.
Escuchar a Rosalía aquí me hizo sentir como en casa.
Creo que eso fue lo más especial para mí.
Vivir en Flandes, rodeada de tantos idiomas y ambientes tan diferentes, a veces hace que escuchar algo tan personal tenga un impacto distinto.
Ver a Rosalía en Amberes, escuchar a miles de personas cantando en español, ver a una artista local llenar semejante recinto… fue precioso.
Hubo un momento muy claro en el que pensé: ¡qué maravilla ver esto aquí!
Porque no era solo admiración por el concierto. Era también orgullo.
Y, sinceramente, escucharla me hizo sentir un poco más en casa.
Rosalía en Amberes, AFAS Dome
Una artista española triunfando en Flandes
Eso también me pareció importante.
A menudo hablamos de los grandes artistas internacionales como si siempre vinieran del extranjero, pero ver a una artista española ser tan famosa en Bélgica tiene algo muy especial.
No era «una artista española más que está aquí». Fue uno de los conciertos más importantes del año.
Y eso lo dice todo.
Rosalía no solo actuaba en Flandes: dominaba el escenario como una estrella mundial, y verlo desde el público, como español, es una experiencia única.
Conclusión: Uno de esos conciertos que te marcan
Salí del AFAS Dome con esa extraña sensación que te invade cuando sabes que acabas de vivir algo importante.
Fue mucho más impresionante de lo que esperaba, y no solo por la calidad del espectáculo, sino por todo lo que transmitía.
La producción, el recinto, el público, la emoción de escuchar español tan lejos de casa… todo se combinó para dotar al concierto de una magia especial.
Y una vez más pensé en algo que he repetido mucho desde que vivo aquí:
Flandes es un lugar increíble para disfrutar de la música.
Pero cuando esa música también te recuerda de dónde vienes, lo es aún más.
¡Hola!
Soy Paula Rodríguez, corresponsal de música y fiesta en Flandes
Soy estudiante en ICHEC Bruselas en el curso 2025/26 y apasionada de la música y la industria musical. Desde aquí comparto conciertos, festivales, eventos y planes musicales que hacen vibrar a Bruselas y Flandes.
Si suena bien y merece la pena vivirlo, probablemente esté allí para contártelo 🙂