¡Hola!
Después de muchos museos, iglesias y exposiciones en el centro de Amberes, creo que es el momento perfecto para bajar un poco la intensidad. Últimamente la ciudad está un poco saturada de tanta gente que está en la calle por el sol.
Pues hoy pillamos la bici y salimos del núcleo central de la ciudad y vamos hacia el sur, a el parque Middelheim. Este sitio es un lugar como de cuento de hadas, ya que no es un parque normal, si no que es un bosque inmenso donde se mezclan la naturaleza, el paisaje y el arte contemporáneo.
Historia.
Originalmente, en el siglo XIV más o menos, Middelheim era una finca privada gigante con un castillo donde las familias burócratas y los más ricos de Amberes pasaban sus vacaciones de verano.
Pero, la historia tomó un giro en 1950, cuando el ayuntamiento organizó una exposición internacional de esculturas al aire libre aquí. La idea era darle un poco más de vida al ambiente cultural de la ciudad luego de la Segunda Guerra Mundial. Esto fue un éxito, entonces decidieron no tumbarla y se convirtió en un museo permanente que lleva más de 70 años.
Esculturas.
Lo que hace único el parque de Middelheim es que no es un típico museo con paredes blancas y tal, sino que paseas por senderos rodeados de árboles y, pum, de repente te encuentras con obras de arte a mitad de la nada. Hay más de 400 esculturas esparcidas por todo el césped. De mis favoritas son algunas obras de artistas como Auguste Rodin y Henry Moore, con formas orgánicas integradas con siluetas de árboles.
Si caminas cerca de los estanques, notarás que es imposible no quedarse a mirar la estatua de Misconceivable, de Erwin Wurm. Es un velero a tamaño real que parece derretirse y doblarse mientras cae al agua. Y luego tienes obras como las del belga Panamarenko con arte mecánico y volador.

El Pabellón de Braem.
Una parada obligatoria es este pabellón, diseñado en los 60 por el arquitecto Renaat Braem, donde diseñó un espacio cubierto para proteger esculturas metálicas. Esto resultó con un pabellón blanco, orgánico y con curvas que contrasta bastante entre los árboles.
Es completamente gratis entrar a este parque y sus exposiciones, y ahora que hace un tiempazo, renta un montón venirse con la Velo, te traes cosas para picar y entre que ves las esculturas y el arte, haces un picnic con tus amigos.
¡Planazo!
Espero que os animéis 😊
Nos vemos,
Ricardo.
¡Hola! Soy Ricardo Paolino, tengo 22 años y estudio Arquitectura en Valencia; ahora estoy haciendo mi Erasmus en Amberes, y seré vuestro corresponsal para la temática de Patrimonio.
Estoy muy emocionado de mostrarles todo lo que descubra en esta zona tan rica e interesante.
¡Hasta el próximo post!