Hoy vengo con un post un poco extraño pero al mismo tiempo un clásico de Flandes. Por eso, deberías enterarte si o si antes de venir a realizar tu Erasmus aquí, que son estas galletitas que vuelven locos a los belgas.
La próxima vez que vayas a una cafetería presta atención a la galletita que te dan junto a tu café. Aquí, esas galletas no son cualquier cosa, se llaman Lotus Biscoff (la marca) o mejor conocidas como herederas de las tradicionales galletitas llamadas Speculoos. Pero lo más interesante es que, lo que empezó como una simple galletita para acompañar tu desayuno, hoy es incluso una crema para untar en el pan. Es un imprescindible del desayuno o la merienda en cualquier casa belga.
En fin, en el post de hoy te cuento cómo nacieron y cómo se transformaron en esta famosa crema.
El origen: Lembeke
Esta historia comienza en el año 1932 en Lembeke, un pueblo de flandes. Jan Boone Sr. se puso a hornear unas galletas diferentes, más crujientes y con un toque de especias. Se inspiró en recetas tradicionales belgas y decidió llamarlas Speculoos. Una cosa llevó a la otra y se empezaron a servir en bares y cafeterías, sobre todo para acompañar el café. Con el tiempo, la empresa Lotus Bakeries comenzó a distribuirlas envasadas individualmente, lo que hizo que se convirtieran en un símbolo nacional. Y el famoso nombre Biscoff surgió de la mezcla biscuit + coffee ya que, en los 80s se expandieron internacionalmente.
De galleta a crema
Pero lo que nos estamos preguntando todos: ¿cómo una galletita que se come con el café se convierte en una crema para untar?
Esta increíble idea no surgió de la empresa, sino de un concurso de ideas (o innovaciones) en la televisión belga en 2007. Una mujer llamada Els Scheppers presentó una receta casera de una crema hecha con galletitas Lotus trituradas con aceite y otros ingredientes. Obviamente, la idea fue un éxito inmediato y fue tan popular que Lotus Bakeries decidió trabajar con ella y lanzar la versión oficial.
El resultado fue la tan famosa crema Biscoff que se compra todo el mundo. Tiene la textura de una crema de avellanas como la Nutella, pero el sabor es caramelizado y especiado como la galleta.
Cómo la comen en Bélgica
En algunos países la crema Biscoff se usa para postres o batidos, pero en Bélgica se integró directamente en la vida cotidiana como un untable más para el pan.
En el supermercado la podés encontrar justo al lado de la Nutella o la miel. Y lo más divertido es que hay dos versiones:
- Cremosa, la más comprada, con textura suave
- Crunchy, que además tiene trocitos de galleta Lotus para darle un toque crujiente.
Un símbolo cultural
Lo que me parece más intersante de la crema Biscoff y de las galletitas Lotus es cómo se ha convertido en un ícono nacional y cultural de Bélgica. Nacieron como un detalle sencillo para acompañar el café, siendo una tradición y la crema fue lo que las transformó en algo más moderno.
Por otro lado, es el favorito de los estudiantes: un desayuno o merienda rápida, barata y rica. (Triple B: Bueno, Bonito y Barato!)
Por eso, la próxima vez que visites o te mudes a Flandes, no te quedes sin probarlas!
Para más información sobre dulces de Flandes, consulta nuestra web: https://www.visitflanders.com/es/descubre-flandes/delicias-culinarias-y-cerveza-belga/delicias-dulces-de-flandes
Martu.
¡Hola! Soy Martina Otero Jeandrevin, tengo 22 años y soy estudiante de Arte Textil en Escola Massana en Barcelona. Este año me mudé a Gante para seguir aprendiendo en LUCA school of arts. Durante este semestre seré la nueva corresponsal de Música y Festivales. Desde siempre he sido una enamorada del arte y la música por lo que, estoy muy emocionada de mostrarles todo lo que Flandes tiene para ofrecer. Estoy muy agradecida de poder contarles toda mi experiencia erasmus!
Martu