¡Hola de nuevo! Aquí Marco otra vez, vuestro corresponsal de verano, hoy vamos a visitar Liedermeerspark.
Como ya hemos ido a comer a más de un sitio, visitado algún que otro museo y también hemos disfrutado de música en un festival, hoy quería desconectar un poco y hacer algo de ejercicio en la naturaleza, así que vamos a coger la bici y pedalear un poco a orillas del Escalda para llegar a Liedermeerspark, un rincón natural muy accesible y que merece la pena visitar.
Trayecto en bicicleta, siguiendo la orilla del Escalda
La excursión es tranquila y se puede hacer en una tarde, ya que el parque, aunque en las afueras de la ciudad, es fácil de alcanzar en menos de media hora en bicicleta.
Nosotros salimos rodando desde el centro de Gante en direccón al sur, siguiendo el canal de Muinkschelde hasta llegar a su encuentro con el Escalda. Aquí es donde empieza la magia de la escapada, avanzando por la orilla izquierda del rio sobre el carril bici nos encontramos mucha vida y zonas pintorescas. A un lado los barcos aparcados a las orillas el agua y las aves, al otro bosques, jardines y antiguos edificios de ladrillo rojo, avanzamos envueltos por la brisa fresca y el aroma de una higuera que dejamos atrás.
Finalmente giramos a la izquierda en una pequeña y acojedora calle, en la que se encuentra un poco escondida la entrada a Liedermeerspark, hay que andar atento por que es fácil pasarla de largo si llevas carrerilla con la bici.
En esta pequeña entrada hay plazas de aparcamiento para coches y un aparcamiento para bicicletas muy conveniente donde dejamos las nuestras, para luego adentrarnos en el parque.
Paseo silvestre
Arriba podeis apreciar un mapa del parque, nos adentramos en este por un sendero desde la zona de bicis , girando a la izquierda en el primer cruce. Ya nos sentimos en plena naturaleza, rodeados de árboles frondosos, el sitio perfecto para relajarse, escuchar el silencio de la naturaleza y descansar de la vida urbana.
Luego seguimos hasta el primer lago y lo rodeamos por la izquierda pasando por un pequeño puente desde donde hay unas bonitas vistas del lago, el agua refleja el sol entre los nenúfares.
En este mismo puente nos encontramos con una mariposa con colores naranjas muy vivos, se trata de una Vanessa Atalanta, especie que migra hacia el norte durente el verano.
Vamos a la derecha y luego a la izquierda para bajar hasta el lago grande, allí hay gente en bici o paseando, también nos encontramos con un quiosco donde se puede tomar algo. Rodeando el lago nos encontramos con dos gansos del Nilo, especie nativa de África que se ha introducido en parques y zonas naturales de Europa.
Luego de rodear el lago, volvimos por el mismo sendero, despúes rodeando el lago por el lado contrario y volviendo a la entrada por el camino que dejamos a la derecha al principio. Montamos de nuevo en la bici y nos pusimos rumbo a casa de vuelta por el escalda. El recorrido fue muy ameno y en unas pocas horas habíamos hecho una escapada refrescante a la naturaleza. Espero que os animéis a esta excursión un día de estos.
¡Hasta el próximo artículo!
Mi nombre es Marco Moyano, tengo 25 años y soy de Madrid. Hice mi Erasmus en Bruselas, en la escuela de artes LUCA (campus sint-Lukas). En Madrid estudio diseño Gráfico, pero quería cambiar de aires y decidí irme de Eramus en tercero de carrera, fui admitido en el programa de intercambio de «Graphic Storytelling» ( Ilustración y comic), donde cursaba asignaturas del Master y del segundo curso del Bachellor. Estuve en total 6 meses en Bélgica.
Mi experiencia en Belgica fué muy divertida y enriquecedora. Aprendí a desarroyar mi creatividad, a trabajar en equipo y me convertí en una persona más activa e independiente. Lo que más me gustó fué hacer amigos de todas partes del mundo y el ambiente multicultural de la ciudad.




