El momento de la despedida

Publicado en el blog de Lovaina por

Y llegó el momento, llegó el momento de la despedida. Aquel día que ves tan lejano cuando llegas por primera vez a tu nueva ciudad. Ese día que no quieres que llegue, y un día, llega.

Por dónde empezar… Tengo tantos sentimientos contradictorios, de felicidad por todo lo vivido y de tristeza porque ya acaba. Triste por abandonar Lovaina, mi ciudad, y también triste por abandonar a mi nueva familia.

Lovaina y su increíble Oude Markt, las noches en Ambiorix, las noches de fakbar y cervezas a un euro, los paseos en bici (y sus caídas y pertinentes lesiones de tobillo), las patatas fritas, los gofres y el chocolate, la pizza del Pita a las 7 de la mañana, el paki que siempre nos salva, las rutas de bares, las excursiones a todos los parques de la ciudad, la playa adaptada modo fuentes, las fiestas en kots, la fiesta de todo gratis de Ekonomika, las canciones belgas, las tardes de biblioteca, las cenas de Donki o sushi, las resacas de vino blanco (o para otros de Jagger), los botellones en Goede y en BaMa, la terrible decisión de escoger tu cerveza belga favorita, el maravilloso e inigualable Café Belge …

Y no solo por Lovaina, sino por toda la gente que comporta. Gente como no de Bélgica, pero también de Holanda, de Irlanda, de Inglaterra, de Italia, de Turquía, de Chile, de Portugal, de Alemania, de Moldavia, de Tailandia, de Francia… Y no me olvido de vosotros, mis fieles compañeros, los españoles. Siempre juntos, como una manada, tan iguales y tan diferentes, de Málaga, Zaragoza, Palencia, Granada, Valladolid, Galicia, Madrid, Barcelona, País Vasco, Mallorca…

Gracias por las risas, por las fiestas, por los viajes y otros tipos de “viajes”, por las barbacoas, por las cenas, por los momentos compartidos, gracias por tanto… Sobre todo gracias por aguantar a una gafe/patosa como yo.

Para todos los demás deciros que irme de Erasmus a Lovaina ha sido la mejor elección de mi vida, y con este video os quiero intentar contar como han sido estos 5 maravillosos meses aquí (de forma resumida, porque para que os pudierais hacer bien a la idea faltarían un par de horas…)

Solo puedo decir gracias a todos, a todos los que habéis formado parte de esta experiencia que siempre recordaré. Os llevo a todos en el corazón, para siempre. Os voy a echar de menos, pero siempre quedará una cerveza pendiente en Lovaina… No es un adiós, es un hasta pronto.

¡¡¡ DANK U WEL !!!!

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