El dragón en el campanario de Gante

Publicado en el blog de Gante por

¡Hola a todos!

Como sé que echábais de menos las leyendas sobre hoy os traigo una muy entretenida. Seguro que os habéis percatado de la figura con forma de dragón en lo alto del famosísimo campanario de o también conocido como ‘Belfort’ o ‘Belfry’, pero os apuesto lo que queráis a que no conocéis su historia. Pues bien, allá va:

En la época del Conde Boudewijn IX, ses y brujenses, es decir los habitantes de las ciudades de y Brujas, sitiaron la ciudad de Constantinopla. Como parte del botín la hija real, llamada Blanca, fue capturada por los brujenses y encerrada en una de las numerosas torres. Después de cerrar su prisión, cuenta la leyenda que apareció un enorme dragón que hizo que los guardias que custodiaban la celda huyeran despavoridos.

El rey de Constantinopla pidió ayuda a los ses, por lo que Boudewijn IX fue en lucha contra el dragón sin éxito, puesto que cada vez que se aproximaba a él, éste le lanzaba una cortina enorme de humo negro. Lo volvieron a intentar hasta una segunda vez, de nuevo sin éxito, y los ses se tuvieron que retirar en esta batalla contra la enorme bestia.

El rey en su inesperado intento de recuperar a su hija Blanca, les ofreció a los ses una enorme recompensa si conseguían derrotar al dragón, pero fueron los brujenses quienes al oír sobre esta recompensa le propusieron al rey que si ellos conseguían derrotar al dragón se quedarían con ese gran tesoro. El rey sin pensárselo, aceptó.

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Los brujenses idearon un plan: se reunieron alrededor de una olla enorme en la que habían vertido el contenido de una pequeña botella y la acercaron al dragón, el cual inmediatamente se comió el contenido entero de la olla y cayó en un profundo sueño. Los brujenses aprovecharon mataron al dragón y huyeron en barco con el botín, llevándose a Blanca con ellos, dejando atrás al rey y a los ses.

Cuando los brujenses llegaron a la playa más hermosa de Flandes la llamaron Blanca,”Blanca-Bergen” (Blankenbergen). Una vez allí, utilizaron el dragón como símbolo de victoria y lo colocaron en la iglesia más grande de Brujas.

Pero os preguntaréis, ¿cómo es posible que esta figura acabara en y no en Brujas? Bien, fue a causa de la venganza de los ses: cuando tuvieron la oportunidad, liderados por Phillip Van Artevelde, les dieron su merecido a los brujenses y los derrotaron, arrebatándoles a su paso la figura de la iglesia y colocándola donde se encuentra hoy en día.

Por eso, en estos días el dragón en el campanario de adorna en honor al heroísmo de sus ancestros.

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¡Nos leemos pronto!

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