Especial Turismo en Flandes: Ostende

El primer destino de este especial ha sido Ostende. Aunque no esté considerada una de las Ciudades de Arte, yo tengo sangre mediterránea y un atardecer en la costa, una vez al mes, me da la vida. Así que no podía perder la oportunidad de sentir el Mar del Norte bajo mis pies.

Playa de Ostende

Detalles sobre el viaje:

Como os comenté, he buscado la forma más económica para venir desde Bruselas y he descubierto Flixbus: un autobús que parte de la Gare du Nord y te deja en la estación de autobuses de Ostende en 2h y media, por tan sólo 4,99€. ¡Demasiado bonito para ser verdad! Por obras en la carretera, el conductor decidió desviarse de la ruta por autopista (tras casi una hora de atasco) y, aunque he llegado a mi destino una hora y media más tarde, he podido conocer varios pueblos flamencos en las cercanías de Gante y Brujas. La verdad es que el autobús era comodísimo y, éste en concreto, tenía vistas panorámicas, por lo que ha sido una gozada poder disfrutar del viaje en primera fila, desde la planta de arriba.

Flixbus

Nada más llegar a Ostende, fui corriendo a cumplir el objetivo del día: una puesta de sol imponente. El paseo marítimo estaba completamente vacío y el efecto del ocaso con las nubes me ha regalado una hora mágica. Si os gusta sentir la brisa marina, el olor a sal y los colores del atardecer reflejados en la arena, el agua y los cristales de los edificios en primera línea de mar, os recomiendo encarecidamente esta experiencia.

Ostende

Esta noche me alojaré en una habitación privada, en pleno centro, que reservé a través de Airbnb, por 24,50€ (más barato, ¡imposible!).

En cuanto a las opciones para cenar por un precio económico, al igual que sucede en la mayoría de ciudades belgas, tienes varios turcos, pizzerias y un McDonalds. Pero la verdad es que los restaurantes cierran bastante pronto aquí y, si queréis conseguir alguna opción relativamente barata, es mejor que no hagáis como yo y no esperéis a las 21h para cenar 😉 Mi recomendación personal para que podáis probar la gastronomía belga, por un precio bastante económico, es The Peperbusse (ubicado en Sint-Paulusstraat).

El plan de mañana es desayunar en la habitación (que está acondicionada con cafetera, tetera y microondas) y visitar el “Sand #Magic: celebrando 90 años de magia #Mickey90“. Con tan sólo agua y arena, 40 artistas llegados de todas partes del mundo, se han unido para crear un mundo de fantasía repleto de magia, inspirado en Mickey Mouse y todos los héroes de Disney, Pixar, Marvel y Star Wars. Más de 150 esculturas de 2 a 6 metros de alto. Y es que, el Sand Sculpture Festival de Ostende, es un referente en su campo y el más grande del mundo, reconocido desde 2010 en el Libro Guiness de los Récords. Podéis disfrutar de este evento cada día de 10h a 19h, hasta el próximo 30 de septiembre (incluido), así que ¡daos prisa! 😉 El precio para estudiantes es de 10€. Y podéis encontrarlo en la propia playa, entre la Estación de trenes y el Casino. Toda la información aquí.

DisneySand Magic

De camino al festival de esculturas, me topé con el Konings park y, dentro de éste, un rincón inesperado muy especial: el Shin Kai Tei que, en japonés, significa “Jardín del Mar Profundo“. Un jardín diseñado por el arquitecto nipón Takashi Sawano y construifo en 2001 para el Príncipe Felipe de Bélgica. Un lugar que emana paz y tranquilidad, donde la flora y la fauna respetan la armonía del jardín secreto. Podéis sentaros a observar el fluir del agua que cae por la cascada o el estanque con forma de tortuga por el que nadan patos y peces de colores (kois). Su acceso es completamente gratuito, pero sólo abre unos días determinados, de 10h-18h, así que si planeáis visitarlo, es mejor que comprobéis aquí su calendario de apertura.

Shin Kai Tei

Justo antes de mi viaje a Brujas, llegando a la estación de trenes de Ostende, descubrí un mercado en el puerto donde vendían diferentes productos gastronómicos: multitud de pescados y mariscos variados, tortillas, sopas, etc., a un precio “ridículo” en comparación con el precio medio del plato allí (unos 18€). Pude probar la famosa garnaal kroket (croquetón de camarones), por 4€/unidad y un verse garnalen soep (un vaso de sopa de camarones picante), por 1€/vaso (que, por cierto, todo estaba delicioso). Así que si amanecéis un sábado en la ciudad, no olvidéis pasaros por el puerto a degustar un poco de pescado del Mar del Norte 😉

Precio total de mi estancia en Ostende = 51€ (viaje, alojamiento, cena, desayuno, Sand Sculpture Festival y comida en el mercado).

La playa de Ostende

Ya tenéis disponibles algunas fotos del festival en flickr por si os animáis a verlo antes de su cierre. No olvidéis echar un vistazo a mi experiencia en Brujas. ¡Que paséis un buen fin de semana!

 

 

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