Hallo!
Si tuviera que resumir el concierto de Bad Bunny en Bruselas en una sola palabra, sería, probablemente, inolvidable. Después de tantos meses viviendo en Bélgica, rodeada de idiomas que no son el mío, y con muchos de mis amigos Erasmus ya de vuelta en España, llegar al recinto (el Estadio Rey Balduino) y escuchar a miles de personas hablando español fue una sensación muy especial.
Durante unas horas, me sentí un poco más cerca de casa. Había gente de España, Latinoamérica y muchos otros países hispanohablantes que habían viajado a Bruselas para ver a Bad Bunny. Esa mezcla de acentos y la emoción compartida crearon una atmósfera increíble incluso antes de que empezara el espectáculo.
Además, agradecí muchísimo que Bad Bunny incluyera Bruselas en su gira. Durante semanas estuve viendo en redes sociales los conciertos de Madrid y tengo que admitir que me daba muchísimo FOMO (fear of missing out, es decir, que me daba mucha pena perdérmelo) pensar que, por estar de Erasmus en Bélgica, quizá me lo iba a perder. Cuando anunciaron la fecha en Bruselas sentí un alivio enorme porque podía vivir la misma experiencia sin tener que volver a España, y al final acabó siendo uno de los momentos más especiales de todo mi Erasmus. Además, fecha de final de gira, nada podía salir mal.
Un concierto como ningún otro
Desde el momento en que se apagaron las luces, quedó claro que iba a ser una noche que no olvidaría fácilmente. La producción fue impresionante, con un escenario enorme, pantallas gigantes, efectos visuales y un sonido espectacular que hizo que cada canción fuera aún más envolvente.
Bad Bunny reinterpretó algunas de las canciones más conocidas de su carrera, y prácticamente no hubo una sola que el público no cantara de principio a fin. Fue uno de esos conciertos donde mirabas a tu alrededor y todo el mundo sonreía, bailaba o se abrazaba mientras sonaba su canción favorita.
El reggaetón no es mi género musical favorito, pero al fin y al cabo, mi generación ha crecido con la música de Benito, y aunque no le escuche a diario, me sorprendí a mí misma porque me sabía todas las letras.
Las sorpresas de la noche
Uno de los momentos más inesperados fue cuando Jowell y Randy aparecieron en el escenario. El público enloqueció desde el primer segundo y el estadio Rey Balduino se convirtió en una auténtica fiesta.
Aunque, aquí confieso que al principio yo no supe quienes eran, hasta que la familia que había detrás de mí me informó de que eran, en efecto, Jowell y Randy.
Además, uno de los momentos más especiales fue escuchar «Un Coco» en directo como canción sorpresa de la noche. No me lo esperaba, y fue una de esas canciones que hacen que todo el mundo se la viva a tope.
Más que un concierto de Bad Bunny
Lo que más me llevo de esa noche no es solo el concierto en sí, sino el ambiente que se creó. Después de once meses viviendo en Bruselas, a veces te sientes un poco solilla, sobre todo ahora que muchos de mis amigos Erasmus ya han vuelto a España. Sin embargo, durante unas horas, me sentí rodeada de gente que compartía mi idioma, mi cultura y las mismas ganas de disfrutar del concierto.
Me recordó que Bruselas es una ciudad súúúper internacional y que siempre acaba reuniendo a gente de todo el mundo.
Una noche inolvidable
Salir del recinto con la voz ronca, los pies latiendo del dolor y la sensación de haber cantado sin parar durante dos horas es, para mí, la prueba de que el concierto fue un éxito rotundo.
Fue uno de los mejores conciertos a los que he asistido en mi vida, y mira que no son pocos. No solo por Bad Bunny y el increíble espectáculo que ofreció, sino por todo lo que rodeó la experiencia: el ambiente, las sorpresas, la energía del público y esa maravillosa sensación de estar de vuelta en casa, aunque estuviera a más de 2000 kilómetros de Málaga.
Sin duda, este conciertazo será uno de esos recuerdos que siempre asociaré a mi estancia en Flandes.
Preguntas frecuentes
- Si buscas algo más auténtico que los grandes festivales internacionales, Flandes está llena de pequeños eventos que merecen muchísimo la pena. Mis recomendaciones serían Boomtown (Gante), por su ambiente joven durante las Fiestas de Gante; Cactusfestival (Brujas), perfecto para disfrutar de música en directo en un parque; Leffingeleuren (Leffinge), una joya para descubrir grupos alternativos; Labadoux (Ingelmunster), con un ambiente muy familiar; y Maanrock (Malinas), que además es gratuito y llena toda la ciudad de conciertos durante un fin de semana.
- Paula Rodríguez Rodríguez - 26/07/2026 - Pregunta frecuente sobre festivales en Flandes
¡Hola!
Soy Paula Rodríguez, corresponsal de música y fiesta en Flandes
Soy estudiante en ICHEC Bruselas en el curso 2025/26 y apasionada de la música y la industria musical. Desde aquí comparto conciertos, festivales, eventos y planes musicales que hacen vibrar a Bruselas y Flandes.
Si suena bien y merece la pena vivirlo, probablemente esté allí para contártelo 🙂
