Hallo!
Durante el Erasmus hay momentos que sabes que van a llegar, pero intentas no pensar demasiado en ellos. Durante meses bromeamos sobre cuál sería «la última fiesta», hasta que un día dejó de ser una broma. Aunque todavía me queda un poco de tiempo en Flandes, la mayoría de mis amigos ya han regresado a sus países, así que esa noche fue nuestra manera de despedirnos de una etapa que, sin duda, ha sido una de las mejores de mi vida.
No fue una fiesta cualquiera. Sabíamos que probablemente sería la última vez que saldríamos todos juntos en Bruselas, y eso hizo que el ambiente fuera diferente desde el principio. Había un verdadero deseo de pasarlo bien, pero también esa sensación de nostalgia que surge cuando te das cuenta de que algo realmente especial está llegando a su fin.
La última previa en la residencia
Como en tantas otras ocasiones, todo empezó en nuestra residencia. Compramos unas cervezas, pusimos música y empezamos a recordar todo lo que habíamos vivido desde septiembre: los primeros días sin conocer a nadie, los viajes improvisados, los conciertos, los jueves de Plux, las fiestas, las anécdotas que solo nosotros entendíamos…
Era curioso pensar que hacía solo unos meses éramos completos desconocidos, y ahora apenas podemos imaginar la vida diaria sin vernos.
Después, cogimos el autobús nocturno a La Scene, una discoteca dentro de un hotel, muy cerca de la Place de la Bourse.
Una fiesta diferente
Hasta entonces, habíamos salido infinidad de veces en Bruselas, pero normalmente íbamos a fiestas donde predominaban el reguetón y la música española.
Por eso disfruté tanto de aquella noche. En La Scene, el ambiente era mucho más internacional y la música era principalmente pop inglés. Había gente de muchísimos países, y la pista de baile estaba a reventar desde que llegamos. Parecía la manera perfecta de cerrar este capítulo, rodeados de gente de diferentes culturas, que es, sin duda, una de las mejores cosas de Erasmus.
Además, el sitio cerraba a las tres de la mañana. En cualquier otra ocasión, podría haber parecido temprano, pero esa noche lo agradecimos. Habíamos pasado varios días yendo y viniendo entre fiestas de despedida, cenas y otros planes, así que estábamos bastante cansados.
La última parada
Cuando salimos de La Scene, todavía queríamos alargar un poco la noche, así que decidimos ir a NUA, uno de los clubes a los que más hemos ido este año.
Sin embargo, esa noche la música no nos convenció del todo, y después de un rato, decidimos volver a casa. No hacía falta buscar otro club. Sentíamos que la noche ya había sido perfecta tal como había sido.
Lo que realmente echaré de menos
Si hay algo que voy a echar de menos cuando vuelva a España, es la variedad de la vida nocturna en Flandes. Aquí, una semana podías ir a una fiesta de reguetón, la siguiente a una fiesta temática, y después a un concierto, karaoke o una sesión de música electrónica. Siempre había algo diferente que hacer, lo que significaba que ninguna noche era igual a otra.
Pero, sobre todo, echaré de menos a la gente con la que compartí esos planes.
Al final, no recordaré cuál era el mejor antro ni qué canción sonaba esa noche. Recordaré las conversaciones previas, las risas en el autobús, los abrazos de despedida y la suerte que tuve de conocer a un grupo de amigos tan especial.
Esa fue la última fiesta Erasmus para muchos de ellos. Y aunque me dio muchísima pena ver cómo todos empezaban a volver a casa, también me hizo darme cuenta de algo: las mejores noches no son las que terminan más tarde, sino las que compartes con la gente adecuada. Estoy seguro de que nos volveremos a encontrar en algún lugar del mundo, pero esa última noche en Bruselas siempre tendrá un lugar muy especial en mis recuerdos Erasmus.
Preguntas frecuentes
- Depende del recinto, pero lo habitual es pagar entre 5 y 8 € por una cerveza. En festivales y grandes conciertos suele ser un poco más cara que en un bar, aunque los precios son bastante parecidos a los de ciudades como Madrid o Barcelona.
- Paula Rodríguez - 30/06/2026 -
¡Hola!
Soy Paula Rodríguez, corresponsal de música y fiesta en Flandes
Soy estudiante en ICHEC Bruselas en el curso 2025/26 y apasionada de la música y la industria musical. Desde aquí comparto conciertos, festivales, eventos y planes musicales que hacen vibrar a Bruselas y Flandes.
Si suena bien y merece la pena vivirlo, probablemente esté allí para contártelo 🙂