¡Hola!
Si habéis leído mis entradas anteriores, sabréis que me gusta mucho visitar la ciudad de Brujas, pero más allá de la zona turística. Fuera de esto, hay un barrio obrero con una iglesia escondido que me parece chulísima. Hoy os contaré sobre la Iglesia de Santa Ana.
Es literalmente la definición de no juzgar un libro por su portada.
El barrio Sint-Anna.
Para llegar a esta iglesia, hay que pasar por un barrio muuuuy coqueto. La mayoría de los turistas se quedan en el centro, por la Grote Markt y los canales principales, pero si caminas hacia el noreste llegas al barrio de Sint-Anna.
Hablando de historia, este barrio era conocido por sus trabajadores, artesanos y familias más humildes. La ciudad cambia por completo, las calles mas estrechas, casas mas pequeñas y algo muy diferente, no hay tiendas de chocolate cada tres metros jajajaja. Entre toda el silencio y paz se encuentra la Iglesia de Santa Ana.
El engaño del exterior.
Cuando llegué a la plaza y vi la fachada, lo primero que pensé fue que era muuuuy simple, y no por menospreciar nada, pero al ver un bloque macizo y hecho de puro ladrillo no pensé mucho jaja.
Arquitectónicamente, se nota que está ubicada en un barrio que antes era pobre. La iglesia fue construida a principios del siglo XVI, pero fue completamente saqueada en 1580 durante la “furia iconoclasta”. Cuando los católicos recuperaron el control, decidieron reconstruirla respetando el estilo gótico de fuera, tradicional y sin mucha decoración, pero esto era solo la cobertura.
Interior artístico.
Al cruzar la puerta, te enfrentas con un choque de cambio muy loco.
El contraste es brutal, después de dejar atrás la simpleza, entras un interior barroco muy sorprendente. Los católicos de este período querían demostrar que tenían bastante poder después de la guerra de religiones y convirtieron esta iglesia en un lujo.
La sensación de amplitud es bastante, ya que es una iglesia de una sola nave (no tiene pasillos en los costados. Al fondo es donde esta la verdadera obra del edificio, en el altar.
Aquí se encuentra el coro alto, que es una estructura de mármol y madera de roble tallada que cruza la iglesia de lado a lado. También está el mobiliario, confesionarios y el púlpito de madera tallados con un detalle impresionante, con muchas figuras vegetales e imitación de telas.
Luego, algo muy chulo de la iglesia, son los inmensos lienzos con cuadros gigantes de artistas Jan Garemijn.
Espero que os animéis a visitar esta zona de Brujas y esta iglesia tan chula 😊
Nos vemos en la próxima entrada.
¡Ricardo!
¡Hola! Soy Ricardo Paolino, tengo 22 años y estudio Arquitectura en Valencia; ahora estoy haciendo mi Erasmus en Amberes, y seré vuestro corresponsal para la temática de Patrimonio.
Estoy muy emocionado de mostrarles todo lo que descubra en esta zona tan rica e interesante.
¡Hasta el próximo post!


