En abril me enteré de que este año ocurría algo muy especial en Bélgica: volvía Floraliën Gent, un evento que solamente se celebra cada cuatro años en Gante. En cuanto lo descubrí me emocioné muchísimo porque sabía que era una oportunidad única. Y pensé: qué suerte poder vivirlo en persona y además poder contároslo de primera mano.
Así que hoy quiero enseñaros cómo fue mi experiencia visitando Floraliën Gent, qué podéis esperar si algún día decidís ir y también daros mi opinión más sincera después de recorrerlo entero. Además os dejo un pequeño vídeo de lo que fue el evento y algunas fotos de lo que más me gustó/sorprendió. 🙂
¿Qué es Floraliën Gent?
Para quienes no lo conozcáis, Floraliën Gent es uno de los festivales de flores y plantas más importantes y famosos del mundo. Se celebra en la ciudad de Gante, en Bélgica, y durante varios días transforma distintos espacios de la ciudad en auténticos jardines artísticos llenos de color, instalaciones gigantescas y creatividad por todas partes.
Lo más especial de este evento es que solo ocurre cada cuatro años, así que cuando llega una nueva edición se convierte en algo muy esperado tanto para amantes de las flores como para artistas, diseñadores y curiosos como yo.
Además, tiene muchísima historia detrás: sus orígenes se remontan a 1808, cuando empezó como una pequeña exposición de plantas. Con el paso de los años acabó convirtiéndose en un evento internacional enorme donde participan floristas, paisajistas y artistas de muchísimos países.
La edición de 2026 se celebró del 1 al 10 de mayo bajo el tema “Power of Connection”(“El poder de la conexión”) y tuvo lugar en varias localizaciones emblemáticas del barrio artístico de Gante.
Cómo compré las entradas
Quiero explicaros la experiencia desde el principio, así que nos remontamos a abril, cuando rápidamente compré las entradas para asegurarme de no quedarme sin ir.
Las reservé a través de la página oficial de Floraliën Gent: Floraliën Gent
Allí simplemente escogí el día y la hora que mejor me iban y compré mi entrada. En mi caso me costó 10€ porque entro dentro de la categoría “joven”.
Estos eran los precios aproximados de las entradas:
- Adultos:
- 20€ en horario temprano o tarde
- 22€ en horario principal
- 27€ en taquilla
- Jóvenes (19 a 25 años) y profesores: 10€
- Niños y adolescentes (6 a 18 años): 5€
- Menores de 6 años: gratis
- Personas con discapacidad: entre 20€ y 22€
- Grupos: entre 18€ y 20€ por persona
Camino a Gante
El viernes, aprovechando que no tenía clase, cogí un tren desde Bruselas hacia Gante a las 11 de la mañana para empezar mi visita a las 12h.
Ya al acercarte a la localización indicada en la web —el Gent ICC— atraviesas el Citadelpark, un parque al que nunca había ido y que me pareció precioso. Muy verde, tranquilo y con un ambiente súper romántico.
Además, había bastantes señalizaciones para guiarte hasta el evento, algo que sinceramente agradecí muchísimo porque hizo todo bastante fácil.
Primeras impresiones al entrar
Nada más llegar vi una entrada decorada con flores y estructuras artísticas enormes que ya me dejaron claro que estaba en el sitio correcto. Todo estaba muy bien organizado: me escanearon el QR de la entrada y empecé el recorrido.
Y aquí viene algo importante: yo iba con cero expectativas. No sabía realmente qué me iba a encontrar. Pero sinceramente… me sorprendió muchísimo. Lo primero que me impactó fue lo grande que era todo. El recorrido era bastante largo y había muchísimo más contenido del que esperaba. Al principio pensé que pagar 22€ como adulto me parecía algo exagerado, pero a medida que fui avanzando entendí perfectamente el porqué del precio.
Había de todo:
- instalaciones gigantescas,
- estructuras súper originales,
- obras rarísimas,
- composiciones elegantes,
- espacios mágicos,
- y otras simplemente preciosas.
Se nota muchísimo el trabajo y la creatividad de todos los artistas que participan.
Un evento que te hace pensar
Salí de allí teniendo una idea clarísima en la cabeza: el límite muchas veces está solo en nuestra mente.
Había obras tan creativas y tan inesperadas que me hicieron pensar que, con las herramientas adecuadas, una idea clara y muchísima imaginación, realmente puedes crear cualquier cosa.
Recuerdo pensar varias veces:
“Menos mal que estoy haciendo fotos, porque no voy a acordarme de todo lo que estoy viendo”.
Y sinceramente, eso creo que define bastante bien la experiencia.
Las diferentes salas y el significado de las obras
El recorrido estaba dividido en varias salas enormes, cada una con conceptos y estilos diferentes. Algo que me gustó mucho es que antes de entrar en cada espacio había carteles explicativos que daban contexto sobre lo que ibas a ver y el significado general de la exposición.
Aunque tengo que decir que hubo una cosa que eché en falta. Me habría gustado encontrar más información específica sobre algunas obras concretas. Había instalaciones tan extravagantes, únicas y curiosas que me quedaba parada observándolas pensando:
¿Qué estaría intentando expresar el artista con esto?
Los carteles explicaban la temática general de la sala, pero no profundizaban demasiado en cada creación individual. Y sinceramente, fue probablemente lo único que sentí que faltaba.
Algo que no esperaba: el público
Otra cosa que me sorprendió muchísimo fue el tipo de público. Diría que más del 90% de los visitantes eran personas mayores. Y sinceramente, no me lo esperaba para nada. Mi teoría fue que quizá fui a mediodía y la mayoría de adultos jóvenes estaban trabajando, aunque no sé si realmente esa es la razón.
¿Cuánto dura la visita?
La visita dura aproximadamente una hora, aunque obviamente depende muchísimo del ritmo de cada persona. Había gente que avanzaba bastante rápido, pero si realmente quieres admirarlo todo, sacar fotos, observar las instalaciones y disfrutar bien del recorrido, creo que una hora es el tiempo ideal.
La zona de catering
Más o menos a los tres cuartos del recorrido apareció una zona de “catering”. Yo no sabía muy bien a qué se referían con eso, pero básicamente era una especie de buffet donde ibas cogiendo lo que te apetecía y luego pagabas en caja según lo que hubieses cogido. Había comida preparada, bebidas y bastantes opciones rápidas.
La verdad es que parecía estar bastante bien y además había una zona enorme con mesas y sillas completamente llena de gente comiendo o descansando un rato.
La parte más inesperada de todo el recorrido
Y llegamos a la parte que menos esperaba en absoluto. La última sala.
Era un espacio oscuro inspirado en conceptos como la utopía, la distopía y la metatopía. El ambiente cambiaba completamente: luces bajas, una atmósfera mucho más fría y algo inquietante. Me pareció súper original porque rompía totalmente con la idea clásica que uno tiene de un festival floral lleno únicamente de colores vivos y ambientes alegres.
Fue probablemente una de las salas que más se me quedó grabada.
Accesibilidad y puntos negativos
Algo muy positivo es que prácticamente todo el recorrido era completamente llano y accesible para personas con movilidad reducida. Solo el último tramo, para llegar a la tienda de souvenirs desde la sala oscura, tenía escaleras. Pero vi que también habían preparado una ruta alternativa totalmente plana, así que eso me pareció muy bien pensado.
Eso sí, hubo un punto negativo que noté bastante: había muy pocos bancos para sentarse y descansar, y casi siempre estaban ocupados. Teniendo en cuenta que gran parte del público eran personas mayores, creo sinceramente que deberían añadir más zonas de descanso en futuras ediciones.
¿Vale la pena visitar Floraliën Gent?
Sinceramente: sí.
Especialmente si te gustan:
- las flores,
- el arte,
- la fotografía,
- las instalaciones creativas,
- o simplemente vivir experiencias diferentes.
No es “solo una exposición de flores”. Es muchísimo más artístico, inmersivo y creativo de lo que imaginaba. Yo fui sin expectativas y terminé saliendo muy sorprendida, y aunque hubo pequeños detalles mejorables, me pareció una experiencia muy especial y diferente que me alegro muchísimo de haber vivido.
¡Nos leemos pronto!
Emma
Soy Emma Febrer Pedraza, tengo 22 años y soy de Menorca. Durante los próximos meses voy a ser corresponsal de Naturaleza y Ciclismo en Flandes. Actualmente estoy en tercero del Grado de Turismo en la Universidad de Girona y este semestre he venido a Bruselas para realizar mi Erasmus en la Haute École Lucia de Brouckère.
Me considero una persona extrovertida y aventurera, con muchas ganas de descubrir nuevos lugares. Siempre me ha gustado moverme al aire libre, practicar deporte y explorar los destinos con calma, prestando atención a la naturaleza, los paisajes y a todo aquello que muchas veces pasa desapercibido cuando se viaja con prisas.
A través de este blog quiero compartir mi experiencia Erasmus, recorrer Flandes y Bruselas, y descubrir rutas, espacios naturales y pequeñas escapadas.
Espero que me acompañéis en estos meses de descubrimientos y nuevas experiencias!


