Hoy os voy a hablar de una ruta que hice hace unos días. Aprovechando que ya empieza a hacer buen tiempo, le propuse a un amigo salir a dar una vuelta en bici no muy lejos de Bruselas… y aceptó sin pensarlo. No teníamos demasiado tiempo para hacer una ruta larga, pero sí teníamos claro algo: queríamos desconectar, sentir la naturaleza y alejarnos un poco del ritmo de la ciudad.
Cómo empezó todo
Con ayuda de Komoot y Google Maps, encontré una zona con muchísimos caminos por descubrir y varias opciones interesantes: Watermael-Boitsfort.
Salimos relativamente pronto (sobre las 9:30… que tampoco es tan pronto jaja) y cogimos el metro línea 5 hasta Herrmann-Debroux, la última parada. Nada más salir al exterior, tuvimos suerte: había bicis de Villo! esperándonos. Así que cogimos una cada uno y empezamos la ruta.
Primeros kilómetros: parques y estanques
Arrancamos siguiendo el carril bici del Boulevard du Souverain, un carril largo, con coches a ambos lados, pero rodeado constantemente de árboles y vegetación. Además, vas pasando junto a varios parques que hacen el recorrido mucho más agradable.
Uno de los primeros que nos llamó la atención fue el Parc Tenreuken. Tiene un gran estanque en el centro y estaba precioso: árboles altos, hojas de diferentes colores… verde, marrón, rojizo… Decidimos adentrarnos y rodear el estanque, y fue todo un acierto. Caminos más estrechos, más tranquilos, algunas aves y hasta una plataforma muy chula sobre el agua.
Más naturaleza en el camino
Seguimos la ruta, pasando junto a otro estanque con una gran fuente, justo al lado de un hotel enorme. Poco después llegamos a los Étangs du Leybeek, otra zona muy bonita, con tanta vegetación que por momentos parecía que estábamos en medio de un bosque.
Continuamos pasando por el Ayuntamiento de Watermael-Boitsfort hasta llegar al Étang de Boitsfort, donde incluso vimos algunos caballos.
La parte “aventura”
A partir de ahí, la cosa se complicó un poco.
Pasamos un túnel y entramos en una zona sin pavimentar: nos estábamos adentrando en el Bois de la Cambre… y nuestras bicis Villo! no estaban muy preparadas para caminos pedregosos. Así que tocó tomárselo con calma: paciencia, marchas suaves y a seguir. Por suerte, al cabo de un rato encontramos un camino asfaltado que no soltamos hasta salir del parque.
Vuelta a casa
Después de aproximadamente una hora y media pedaleando, decidimos que era momento de volver.
Al salir del parque, buscamos una estación de Villo! cercana (y la verdad, hay tantas que fue facilísimo encontrar una). Dejamos las bicis y yo cogí el bus 95 para volver al centro.
Sensaciones y recomendaciones
Fue una ruta corta, pero terminamos bastante cansados. Aunque muchos caminos estaban asfaltados, no siempre estaban en buen estado, y las bicis Villo! no son las más adecuadas para este tipo de terreno. Además, nos encontramos con algunas cuestas inesperadas que se hicieron notar jajaj.
Aun así, disfrutamos muchísimo: del paisaje, de la experiencia, de desconectar y de ponernos un poco a prueba.
Como recomendación: si queréis máxima comodidad, mejor optar por una bici de montaña para este tipo de rutas.
Eso sí, coger una bici de Villo! para recorrer Bruselas y sus alrededores me parece un planazo. Hay muchísimas estaciones por toda la ciudad, así que no tienes que preocuparte demasiado por dónde dejar la bici. Y en lugares como el Bois de la Cambre, también hay muchos caminos bien asfaltados perfectos para este tipo de bicicletas (de hecho, vimos bastantes ciclistas con bicis de carretera).
¿Repetiremos?
Sin duda. Es un plan fácil, accesible y perfecto para desconectar sin alejarte demasiado de Bruselas. Seguro que la próxima ruta cae pronto… en otro rincón por descubrir.
Si queréis descubrir Flandes en bici haciendo las rutas más bonitas aqui podéis encontrar propuestas de rutas.
¡Nos leemos pronto!
Emma
Soy Emma Febrer Pedraza, tengo 22 años y soy de Menorca. Durante los próximos meses voy a ser corresponsal de Naturaleza y Ciclismo en Flandes. Actualmente estoy en tercero del Grado de Turismo en la Universidad de Girona y este semestre he venido a Bruselas para realizar mi Erasmus en la Haute École Lucia de Brouckère.
Me considero una persona extrovertida y aventurera, con muchas ganas de descubrir nuevos lugares. Siempre me ha gustado moverme al aire libre, practicar deporte y explorar los destinos con calma, prestando atención a la naturaleza, los paisajes y a todo aquello que muchas veces pasa desapercibido cuando se viaja con prisas.
A través de este blog quiero compartir mi experiencia Erasmus, recorrer Flandes y Bruselas, y descubrir rutas, espacios naturales y pequeñas escapadas.
Espero que me acompañéis en estos meses de descubrimientos y nuevas experiencias!



