Descubre el mejor itinerario de 3 días por Flandes combinando gastronomía local y naturaleza en Gante, Brujas y la costa belga. Ruta detallada con consejos prácticos, restaurantes y planes al aire libre.
Nueva sección: Itinerarios en Flandes
Hay algo que he descubierto estudiando Turismo: diseñar un itinerario no es simplemente ordenar lugares en un mapa. Es entender motivaciones, perfiles, ritmos y emociones.
Por eso nace esta nueva sección del blog: Itinerarios en Flandes.
Como estudiante en formación en el ámbito turístico, quiero aplicar lo que estoy aprendiendo (planificación, segmentación de mercados y diseño de experiencias) para crear rutas organizadas y realistas para distintos perfiles de viajeros que visitan Flandes.
Aquí encontrarás itinerarios por Flandes adaptados a amantes de la gastronomía, del arte, del cicloturismo, del viaje slow, del presupuesto low cost, de escapadas románticas… La mayoría de estas rutas estarán relacionadas, directa o indirectamente, con la naturaleza en Flandes. Porque incluso en sus ciudades más históricas, siempre hay espacio para el verde, los canales, la bicicleta y el aire libre.
No serán simples listas de “qué ver en Flandes”, sino propuestas estructuradas que buscan responder a una pregunta clara:
Si tú fueras este tipo de viajero, ¿cómo aprovecharías al máximo Flandes en pocos días?
Itinerario de 3 días por Flandes: gastronomía y naturaleza
Flandes es conocida por sus ciudades medievales, su arte flamenco y su cerveza. Sin embargo, muchos viajeros desconocen que también es un destino ideal para combinar turismo gastronómico y naturaleza. Este itinerario de 3 días por Flandes está diseñado para quienes disfrutan descubriendo sabores locales sin renunciar a paseos junto al agua, rutas en bicicleta y espacios abiertos.
Incluye tres destinos perfectamente conectados en tren:
- Gante
- Brujas
- Ostende
Día 1 – Gante
Comenzamos en Gante, una de las ciudades más dinámicas de Flandes y, al mismo tiempo, profundamente histórica.
Desayuno
La mañana puede empezar en la plaza Korenmarkt, probando un gofre belga en los puestos callejeros o desayunando en una de las cafeterías con vistas a la Iglesia de San Nicolás.
Después, dirígete al Citadelpark (30 minutos caminando o 20 en transporte público), uno de los parques más grandes y antiguos de la ciudad. Es ideal para pasear entre árboles centenarios y descubrir el Jardín Botánico de la Universidad de Gante, con miles de especies vegetales.
Almuerzo
El plato estrella es el Gentse Waterzooi, un guiso cremoso de pollo o pescado con verduras. Puedes encontrarlo en muchos restaurantes; una muy buena opción es probarlo en el restaurante Du Progrès, ubicado en el centro.
Si te apetece un postre callejero, compra unos cuberdons (o “narices de Gante”) en los carritos de la plaza Groentenmarkt. Son caramelos cónicos rellenos de almíbar de frambuesa.
Tarde en bicicleta
Por la tarde, cambia el ritmo: alquilar una bicicleta y recorrer las zonas verdes que rodean los canales ofrece una perspectiva diferente de la ciudad.
La ruta del Corredor Verde de Gante (Groengordel) es perfecta para conectar con la naturaleza. Es un recorrido de unos 50 km (puedes hacer solo algunos tramos) que rodea la ciudad y conecta diversos parques y reservas naturales como Parkbos, una amplia zona boscosa al sur, ideal para familias. El trayecto bordea ríos, canales y pequeños castillos a las afueras.
Termina el día en la cervecería Dulle Griet, con más de 500 variedades de cerveza. Es famosa por su curioso ritual: si pides la cerveza de la casa (Max), debes entregar un zapato como fianza, que se sube en una cesta al techo hasta que devuelvas el vaso.
Cena
Explora el barrio de Patershol, lleno de callejuelas medievales donde encontrarás desde cocina de autor hasta tabernas acogedoras. Aquí puedes probar el Stoofvlees, carne guisada con cerveza belga.
Finaliza el día con un paseo tranquilo junto al agua.
Información práctica: alquiler de bicicletas
Para empezar tu ruta, puedes alquilar bicicletas en puntos estratégicos:
De Fietsambassade (Estación Gent-Sint-Pieters): muy conveniente si llegas en tren; ofrecen alquiler por días.
Blue-Bike: sistema de bicicletas compartidas disponible 24 horas en estaciones principales.
Donkey Republic: bicicletas naranjas que se alquilan fácilmente a través de una app en toda la ciudad.
Día 2 – Brujas
El segundo día nos trasladamos a Brujas.
Comienza la jornada en el parque Minnewaterpark (Lago del Amor), conocido por sus cisnes, jardines cuidados y el Castillo de la Faille.
Después, puedes recorrer los “Vesten”, el cinturón verde que rodea el casco histórico siguiendo los antiguos límites de la ciudad. Es perfecto para caminar o ir en bicicleta, pasando por molinos de viento históricos como el Sint-Janshuismolen.
Si tienes tiempo, visita el Begijnhof (Beaterio), un espacio histórico que destaca por su tranquilidad y sus jardines interiores, especialmente bonitos en primavera cuando florecen los narcisos.
Almuerzo
Es el momento ideal para probar los mejillones con patatas fritas. El restaurante De Gastro es conocido por sus mejillones al vino blanco y su estofado tradicional. Si queréis una opción clásica con platos abundantes y una enorme selección de cervezas belgas, Brasserie Cambrinus es una excelente elección.
El postre callejero (casi) obligatorio es un gofre recién hecho en Chez Albert, cerca de la Plaza del Mercado (entre otras ubicaciones céntricas).
Tarde rural
Por la tarde, alquila una bicicleta y recorre los caminos rurales que conectan Brujas con pequeños pueblos como Damme. Es un paseo relajado, corto y llano. Aquí el paisaje cambia: campos abiertos, canales largos, silencio y horizontes amplios.
Si quieres alargar la ruta, puedes llegar hasta Moerkerke. Y si prefieres una caminata tranquila y moderada, el Bucle de Tillegembos, situado en Sint-Michiels (accesible en transporte público), es una excelente alternativa.
Un picnic con productos locales (queso, pan artesanal y chocolate belga) convierte la tarde en una experiencia sencilla pero memorable. Además, visitar chocolaterías como Neuhaus o Dumon es imprescindible para probar auténtico chocolate belga.
Información práctica: alquiler de bicicletas en Brujas
Algunas opciones recomendadas son De Ketting, Bruges Bike Rental y Popelier. Lo ideal es consultar sus páginas web y elegir la opción que mejor se adapte a vuestras necesidades.
Día 3 – Costa belga
Para cerrar el itinerario, nos dirigimos a Ostende, en la costa del mar del Norte.
Aquí el protagonismo es el paisaje abierto y el producto fresco. Pasear por la playa, incluso con viento, forma parte de la experiencia flamenca.
Mañana
Puedes comenzar con un paseo por la extensa playa y continuar hacia Leopoldpark, un elegante parque urbano famoso por su reloj floral y sus senderos junto a los estanques.
Si buscas una experiencia más salvaje, toma el ferry gratuito desde el centro hacia Oosteroever. Allí encontrarás playas menos concurridas, dunas y senderos ideales para el contacto directo con la naturaleza costera.
Almuerzo
Para una experiencia auténtica, visita el mercado Vistrap (mercado de pescado al aire libre), donde los pescadores venden directamente su producto. Aquí debes probar las famosas croquetas de gambas grises (Garnaalkroketten).
Otra buena opción es De Visbar, donde sirven comida rápida de alta calidad con productos frescos directamente del mostrador al plato.
Tarde
La ruta “Oostendse Kreken” es una caminata destacada que recorre pequeños arroyos y paisajes naturales de la región. Es un paseo plano y accesible de aproximadamente dos horas, con posibilidad de realizarlo también en bicicleta.
Cena
No podéis iros sin probar especialidades como el lenguado de Ostende (Zeetong) o los mejillones con patatas fritas. En el paseo marítimo encontraréis varios restaurantes recomendables con vistas al mar.
Y, para terminar, un gofre belga frente al mar es el cierre perfecto del viaje.
Consejos prácticos
El transporte público en Flandes es eficiente y conecta fácilmente estas ciudades en tren.
Las distancias son cortas, lo que permite optimizar el tiempo.
En primavera y verano se disfrutan más las rutas en bicicleta.
En invierno, el itinerario sigue funcionando, aunque con mayor protagonismo gastronómico y menos tiempo al aire libre.
- Mucha más información de destinos en Flandes aqui.
Conclusión
Flandes es equilibrio: poder comer bien y, media hora después, estar pedaleando entre campos abiertos. Es pasar del bullicio urbano al sonido del viento en la costa en un mismo viaje.
Quizás eso es lo que hace que esta región tenga tanto potencial para perfiles de viajeros muy distintos.
Espero que os guste esta primera propuesta de itinerario por Flandes.
¡Nos leemos pronto!
Emma.
Soy Emma Febrer Pedraza, tengo 22 años y soy de Menorca. Durante los próximos meses voy a ser corresponsal de Naturaleza y Ciclismo en Flandes. Actualmente estoy en tercero del Grado de Turismo en la Universidad de Girona y este semestre he venido a Bruselas para realizar mi Erasmus en la Haute École Lucia de Brouckère.
Me considero una persona extrovertida y aventurera, con muchas ganas de descubrir nuevos lugares. Siempre me ha gustado moverme al aire libre, practicar deporte y explorar los destinos con calma, prestando atención a la naturaleza, los paisajes y a todo aquello que muchas veces pasa desapercibido cuando se viaja con prisas.
A través de este blog quiero compartir mi experiencia Erasmus, recorrer Flandes y Bruselas, y descubrir rutas, espacios naturales y pequeñas escapadas.
Espero que me acompañéis en estos meses de descubrimientos y nuevas experiencias!
