¡Hola, lectores!
Espero que hayáis tenido un muy buen fin de semana; el mío ha sido muy chulo, la verdad, jajaja. Ayer hice otro viaje a Bruselas para pasar el día con mis amigos y poder vivir en primera persona el Bright Brussels.
Seguro que ya os habrá salido en redes un montón de fotos y vídeos de este evento, pero quizá algunos no sepáis de qué va. Bright Brussels es un festival de luces que se hace todos los meses de febrero, donde, durante cuatro noches, la ciudad se vuelve una instalación artística llena de proyecciones y juegos de luces super chulos.
¿En qué se diferencian de las luces de Navidad? En que son luces más enfocadas al arte contemporáneo que, al mismo tiempo, incorporan el patrimonio de la ciudad.
¿Por qué se hace?
Estuve investigando un poco sobre su origen y me he encontrado con un par de posibles razones. Oficialmente, se dice que el festival nació hace unos 10 años para aumentar el turismo en este mes (que parece que es el que menos visitantes recibe la ciudad) y así ayudar a la economía local.
Leyendo un poco más, encontré que hay muchas personas que dicen que otra intención del evento es combatir la “tristeza” de febrero. Como podéis ver, este mes en Flandes se caracteriza por ser gris, oscuro y con mucho frío. Así que entiendo completamente que hicieran este festival para sacar a las personas de sus casas.
Mi ruta
La ruta de este año (que parece que cambia en todas las ediciones) se centraba en el Barrio Real y el Barrio Europeo.
Yo ya había hecho turismo por Bruselas antes, pero ayer fue otra cosa. Pasar de ver el Palacio Real o el Manneken Pis con su iluminación estática y blanca a verlos cobrar vida, moverse y contar historias, me ha parecido algo muy guay.
Hubo una presentación que me fascinó: estábamos caminando por una calle y, de repente, vimos cómo, mezclando láseres y humo, crearon falsos techos y una especie de hologramas a mitad de la calle. Es muy fuerte cómo la luz puede generar todas estas imágenes.
Más que luces, galería de artistas.
Lo que más me mola del Bright Brussels es que el enfoque siempre termina, aparte de en el patrimonio, en los artistas. Ayer, mientras paseábamos, me di cuenta de que no solo eran bombillas de colores, sino obras muy complejas.
En todas las instalaciones había un cartel donde se presentaba al artista detrás de la obra, entre los que hay arquitectos, artistas de video mapping, diseñadores de iluminación, etc.
Aquí les dejo un enlace donde pueden leer sobre todas las instalaciones, sus artistas, etc.: https://www.visit.brussels/en/visitors/agenda/bright-festival?Bright+Festival=programme&programme=1bright-festival%3Aprogramme%2Foeuvres-et-installations-lumi-res
Datos para la próxima edición:
- Es totalmente gratuito.
- Las rutas son largas, así que llevad calzado cómodo.
- Id pronto para que podáis ver el contraste entre la Bruselas de día y la de noche con las luces.
Creo que este festival nos demuestra cómo el patrimonio no es algo del pasado o intocable, sino que hay formas de que los artistas de hoy en día puedan seguir transformándolo.
Espero que hayáis disfrutado del festival igual que yo 😊.
¡Nos vemos en el próximo post!
Ricardo.
¡Hola! Soy Ricardo Paolino, tengo 22 años y estudio Arquitectura en Valencia; ahora estoy haciendo mi Erasmus en Amberes, y seré vuestro corresponsal para la temática de Patrimonio.
Estoy muy emocionado de mostrarles todo lo que descubra en esta zona tan rica e interesante.
¡Hasta el próximo post!



2 comentarios
muy interesante! quiero ir
que ganas de ver eso!