¡Hola mis queridísimos lectores y lectoras!
Las relaciones madre e hijo muchas veces suelen ser complicadas, sobre todo en la época de la adolescencia, pero como dice el dicho: “no hay ningún amor como el de una madre”.
Hoy os traigo una exposición que trata precisamente de eso, de los vínculos entre madre e hijo. Y lo hago de la mano de dos artistas anónimos que consiguen remover emociones profundas a través de obras sencillas pero con muchísimo significado.
La Speelmanskapel: una capilla que pasa desapercibida
La exposición se encuentra en la Speelmanskapel, uno de esos tesoros que las ciudades Flamencas guardan con discrección. Se trata de una antigua capilla medieval situada muy cerca del centro turístico, lo que la convierte en una parada perfecta entre paseo y paseo por los canales.
La capilla es una sala muy amplia, con un techo altísimo que impone nada más entrar. Lo más llamativo es que el techo está construido con tablones de madera, lo que hacen que el espacio recuerde al interior de un barco invertido. Este detalle no solo aporta calidez, sino que también crea una sensación envolvente, casi protectora, muy en sintonía con el tema de la exposición.
Además, entra muchísima luz natural gracias a sus enormes cristaleras, bañando las obras con una claridad suave y constante. Cuando yo la visité, no había absolutamente nadie y solo se escuchaban mis pasos resonando en el suelo.
Un poco de historia: la Speelmanskapel
Para entender aún mejor la magia del lugar, merece la pena conocer un poco su historia. La Speelmanskapel data del siglo XIII y originalmente formaba parte de un hospital medieval destinado a atender a peregrinos, viajeros y personas enfermas que llegaban a la ciudad. Con el paso del tiempo, la capilla fue utilizada por distintos gremios, entre ellos el de los músicos ambulantes (speelmannen), de ahí su nombre actual :D.
Aunque hoy en día ya no cumple una función religiosa, el edificio ha sido cuidadosamente conservado y reutilizado como espacio cultural.
Las obras: ternura, conflicto y nostalgia
En cuanto a las obras, personalmente me recordaron lijeramente al estilo de Yoshitomo Nara, obviando las distancias porque los retratos aquí son mucho más realistas. Personajes infantiles con miradas intensas, emociones contradictorias y una mezcla constante entre inocencia y melancolía.
Las piezas juegan con la dualidad del amor materno: la protección, la dependencia, pero también la incomprensión y la distancia emocional. No hace falta conocer a los artistas ni leer largos textos explicativos para conectar con lo que ves. Las imágenes hablan por sí solas y te llevan inevitablemente a pensar en tu propia relación con tu madre, en la infancia, en el crecimiento y en cómo cambian los vínculos con el tiempo.
Brujas en Navidad: el plan perfecto
Además, es un momento ideal para visitar Brujas, ya que durante la época navideña la ciudad está completamente decorada. Luces cálidas, mercadillos, olor a gofres y chocolate caliente… todo parece sacado de un cuento.
Además, os voy a contar un secreto. A pocos minutos de la capilla, hay una tiendecita tradicional donde trabaja un hombre mayor muy muy amable. Hace todo casero y vende una sopa de tomate caliente y una tarta de manzana buenísima.
Un plan que recomiendo 100%
En resumen, esta exposición en la Speelmanskapel de Brujas es una experiencia que combina arte contemporáneo, arquitectura histórica y una atmósfera muy navideña.
Y sobre todo, un recordatorio de que el amor madre e hijo, con todas sus luces y sombras, sigue siendo uno de los temas más universales y humanos que existen.
Hasta aquí el blog de hoy,
Nos vemos pronto.
Irati.
¡Hola! 😀
Soy Irati Arce de Muguerza, tengo 23 años y soy de Bilbao. Estudio Medicina en la Universidad del País Vasco y este año voy a vivir una experiencia que me hace muchísima ilusión: empiezo mi Erasmus en Gante.
Además, seré corresponsal Erasmus de arte en Flandes, y me encanta la idea de poder compartir todo lo que vaya descubriendo. Quiero explorar esta región con la curiosidad e ilusión de quien lo ve todo por primera vez, pero también con las ganas de entenderla a fondo, como lo haría alguien que lleva viviendo aquí años.
Desde museos y arte urbano hasta pequeños detalles del día a día, espero poder transmitir la esencia de Flandes con las mismas ganas con las que yo la voy conociendo.
Hasta pronto y gracias por leerme:)






