¡Hola a todos!
Después de mi aventura nocturna en el Tranvía 44, me quedé con las ganas de ver esa zona a plena luz del día. Así que he vuelto para adentrarme en el gigante verde que conecta Flandes con Bruselas: el Bosque de Soignes (Zoniënwoud).
No es un bosque cualquiera. Es el único espacio natural en Bélgica declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pero lo que más me ha fascinado no es solo lo que se ve, sino lo que este bosque fue en el pasado.
El Secreto de la «Silva Carbonaria»: Un Bosque Dividido
Mientras caminaba entre los árboles, descubrí un dato que me voló la cabeza y que conecta directamente mi vida en Lovaina con esta excursión.
¿Sabíais que el Bosque de Soignes y los bosques de Lovaina (Meerdaalwoud y Heverleebos) eran originalmente el mismo bosque gigante?
Hace siglos, existía una inmensa masa forestal llamada la Silva Carbonaria (el bosque del carbón) que cubría gran parte del centro de Bélgica. Con el paso del tiempo, el crecimiento de las ciudades y la construcción de carreteras fueron fragmentando este gigante verde.
Por eso, si paseas por aquí, sientes algo muy familiar. Estos árboles son los «hermanos» biológicos de los que vemos en Lovaina. Tienen el mismo ADN, la misma majestuosidad y crean esa misma atmósfera mágica, demostrando que la naturaleza no entiende de fronteras administrativas.
Las «Catedrales de Hayas»
El paisaje aquí es imponente. Se conoce a estas formaciones como «catedrales de hayas» y el nombre es perfecto. Son árboles altísimos, con troncos rectos y lisos que suben hacia el cielo como columnas góticas, creando una bóveda de ramas a decenas de metros de altura.
Caminar por aquí en esta época es un espectáculo. El suelo está limpio, sin apenas matorrales, cubierto por una alfombra de hojas rojas y doradas. La luz se filtra entre los troncos dando un ambiente muy curioso.
Curiosidades que Hacen Único a este Lugar
Además de su historia, el Bosque de Soignes tiene detalles sorprendentes:
Patrimonio UNESCO: Solo hay 5 bosques de hayas primarios en el mundo con esta distinción. Se protege porque hay zonas que no han sido taladas ni modificadas por el hombre desde la última Edad de Hielo. ¡Es un museo natural vivo!
Puentes para Animales: Como el bosque está cortado por carreteras, Flandes ha construido «ecoductos». Son puentes llenos de vegetación que cruzan por encima de la autopista para que los corzos y jabalíes puedan pasar de un lado a otro sin peligro.
El Espejo del Bosque: Los Lagos
Siguiendo los senderos, llegué a una de las zonas más fotogénicas: los lagos que salpican el bosque. El agua estaba súper tranquila, funcionando como un espejo perfecto que duplicaba la altura de los árboles y los colores del otoño. Es el lugar ideal para sentarse, respirar y olvidarse de que estás al lado de la capital de Europa.
Guía Práctica para tu Visita
Acceso desde Flandes: Yo entré por la zona de Tervuren (accesible con el Tranvía 44). Es una de las puertas de entrada más bonitas.
Rutas: Hay senderos para aburrir. Puedes seguir los caminos principales o buscar las rutas señalizadas.
Cuándo ir: El otoño es el momento cumbre por los colores, pero en invierno, con la niebla entre las hayas, tiene que ser de película.
Si buscáis una inmersión total en la naturaleza y queréis pisar el mismo suelo que pisaban los romanos cuando cruzaban la Silva Carbonaria, el Bosque de Soignes es la escapada obligatoria.
¡Hasta la próxima aventura!
¡Hola a todos! Mi nombre es Marc Herrero y los próximos meses seré vuestro corresponsal de Ciclismo y Naturaleza. Me encargaré de descubriros las rutas más espectaculares y los paisajes secretos de Flandes.
Tengo 21 años, soy de Barcelona y estudio Matemática Computacional y Analítica de Datos. Siempre me ha movido la curiosidad, y por eso he decidido hacer un Erasmus en Lovaina durante este primer semestre.
Además, soy un apasionado de las dos ruedas. Mi aventura empezó con el BMX y el trial, pero donde he pasado más horas ha sido en la bici de montaña.
Os invito a que me acompañéis en lo que van a ser unos meses llenos de naturaleza, ciclismo y mucho más. ¡Nos vemos en las rutas!

