¡Hola mis queridísimos lectores y lectoras!
Hoy os traigo un plan único e inesperado, que puede cruzarse por tu camino en Gante en cualquier momento: os estoy hablando de 123-Piano, un proyecto donde colocan estos instrumentos en distintos puntos de la ciudad y cualquiera puede acercarse a tocarlos. Sí, habéis leído bien: pianos públicos en plena vía urbana, listos para que músicos, amateurs o curiosos se suban y den rienda suelta a la música.
Un piano que no para quieto.
Pero, lo más curioso del festival es que cuenten también con un piano móvil, conocido como take-away piano. Va montado en una bici especial y recorre diferentes barrios de Gante mientras alguien lo toca. Normalmente, puede verse deambulando por las calles de la ciudad los viernes y, además de sorprender a los vecinos, permite también algo único: pedir una canción a domicilio. Literalmente, puedes encargar un tema para que te lo lleven a la puerta de tu casa, de la misma forma que harías con una pizza jiji 😛
Este año, por ejemplo, el 12 de septiembre la bici-piano recorrerá Malen/Ekkergem con la cantante y pianista Lize Accoe, quien adornará los distintos barrios de la ciudad con su suave melodía.
Música que une.
Pero, lo que más me impresiona de los 123-Piano no es tanto la iniciativa artística en sí, sino lo que pasa alrededor. Varias veces me he parado en alguno de estos pianos y siempre había alguien tocando. Cuando se hace de noche, la magia se multiplica: se forma un corro enorme de gente mirando, cantando y aplaudiendo. Esos momentos son mágicos: aunque no sepas tocar, puedes sentir la música en el aire y ver cómo une a personas de todas las edades y estilos. Aunque no todos se conozcan, parece que de repente son parte de un mismo grupo. Yo tengo que confesar que en algún momento hasta he sentido ganas de llorar de la emoción.
Arte y ciudad de la mano.
El proyecto no es nuevo: lleva diez ediciones y cada año involucra a artistas, asociaciones y barrios nuevos. Según la organización, se han tocado más de 40.000 canciones en estos pianos a lo largo de su historia, y han colaborado con más de 26 artistas, encargados de llos instrumentos. Y es por esto que, detrás no solo hay música,sino un objetivo claro: crear cohesión social a través del arte.
Y lo consiguen. Estos pianos no son solo un objeto en la calle: son un punto de encuentro. Sin importar la edad, el idioma o si sabes leer partituras.
Además, los artistas locales decoran los instrumentos con temáticas originales y coloridas. En esta edición, por ejemplo, puedes encontrar un piano en la Stadshal diseñado por Lam Moreels y Stijn D’Hondt, otro en la Wintercircus Arena con el sello de Nerdlab, o el de Park Rozebroeken, decorado por Ali Almir.
Pasear por la ciudad y descubrirlos es casi como hacer una ruta artística, pero con música en directo.
El gran final: pianos y pannenkoeken.
Como todo lo bueno, 123-Piano también tiene un final. El domingo 14 de septiembre, bajo la Stadshal de Gante, se celebrará el cierre del festival con un evento muy especial: 123-Piano & Pancakes.
La tarde comienza con actuaciones de artistas como Sarshar Ghozat, el coro Kuur, el grupo Krop in De Keel y poesía de Kika Man. Después, cualquiera puede sentarse al piano y tocar una última canción. Todo acompañado de pannenkoeken caseros de Gwenola y con las luces mágicas de los Vuurmeesters iluminando la plaza.
Música, arte, comida y comunidad, todo en un mismo espacio.
¿Por qué vivirlo?
123-Piano no es un concierto al uso. Es un festival sin escenario ni entradas, que transforma la ciudad entera en un espacio musical. Cada paseo se convierte en la posibilidad de encontrarte un momento único, ya sea un virtuoso tocando Rachmaninov, un grupo de niños aporreando teclas al azar o un coro improvisado al caer la noche.
Y ahí está la magia: la música sale del auditorio y entra en la ciudad.
Hasta aquí el blog de hoy,
nos vemos pronto.
Irati.
¡Hola! 😀
Soy Irati Arce de Muguerza, tengo 23 años y soy de Bilbao. Estudio Medicina en la Universidad del País Vasco y este año voy a vivir una experiencia que me hace muchísima ilusión: empiezo mi Erasmus en Gante.
Además, seré corresponsal Erasmus de arte en Flandes, y me encanta la idea de poder compartir todo lo que vaya descubriendo. Quiero explorar esta región con la curiosidad e ilusión de quien lo ve todo por primera vez, pero también con las ganas de entenderla a fondo, como lo haría alguien que lleva viviendo aquí años.
Desde museos y arte urbano hasta pequeños detalles del día a día, espero poder transmitir la esencia de Flandes con las mismas ganas con las que yo la voy conociendo.
Hasta pronto y gracias por leerme:)




1 comentarios
Qué ciudad tan mágica! Gracias por compartir las maravillas de Gante y todos estos planazos 🙂