Cruzando el Río Escalda

Tener bici en Amberes es algo imprescindible, al menos para mi. Bélgica tiene un terreno muy plano que facilita los recorridos en bici, pudiendo recorrer distancias largas sin cansarte demasiado, algo que en Tenerife, la isla de donde vengo, es completamente diferente. Así que una tarde nos fuimos pedaleando hacia el túnel subterráneo que comunica el centro de Amberes con la otra orilla del río Escalda. Para  hacerlo deberéis coger primero un ascensor para descender hacia el gran túnel blanco, donde la gente con y sin sus bicicletas pasan sin censar. Como curiosidad, algo que me sorprendió fueron las escaleras mercánicas de madera que hay a ambos extremos…¡sí, de madera!. No sé vosotros, pero yo nunca he visto unas igual en ninguna parte.

Cuando llegamos a la otra zona, pudimos ver el centro de Amberes de noche y desde otra perpectiva, sobresaliendo entre los demás edificios la catedral. Sin rumbo fijo, seguimos avanzando hasta encontrarnos con un gran terreno verde, rodeado de arboles. Nos atrajo mucho la niebla que había, que difuminaba todo el fondo, bajo una noche con cielo anaranjado, así que paramos para intentar sacar algunas fotos, algo complicado entre tanta oscuridad, pero que espero que os transmitan un poco el ambiente que había.

Al irnos de allí encontramos unos caminos muy apropiados para nuestro recorrido en bici, y el conjunto de la niebla, los grandes arboles, el cielo anaranjado y la poca iluminación, hacia el trayecto muy enigmático. En mitad del camino nos encontramos a unos caballos muy grandes que al vernos se acercaron a la valla muy curiosos, como podeis ver en la foto.

Luego seguimos nuestra ruta y entramos dentro de Zwijndrecht, un pueblo y un municipio situado en la provincia flamenca de Amberes. Aqui pudimos ver unas encantadoras casitas terreras con cuidados jardines, dando un aspecto muy acogedor. En una de las casas vimos una especie de máquina expendedora en el jardin del propietario, donde vendia, según nos pudo explicar manzanas de varios tipos y de su propio huerto al vecindario, ¡lo que me pareció muy curioso!

Estos paseos son una de las muchísimas cosas que echaré de menos cuando deba volver a Tenerife. Aquí os dejo un video para que veais mi oscuro recorrido lleno de sorpresas 🙂

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Comments

  1. Escena lúgubre, ideal para una película de Jack “el destripador”, espero que esta vez no se acerque.

  2. Imágenes inquietantes, pero llenas de belleza.

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