Amberes te da la mano

Una vez has recorrido las calles de Amberes, ojeado escaparates y curioseado por sus rincones te das cuenta de un elemento que se repite aquí y allá, hasta en su emblemática cerveza De Koninck: una mano. La explicación la encontramos en el corazón de la ciudad, en Grote Markt frente al Stadhuis, donde la estatua de Silvius Brabo nos cuenta la historia que da nombre y origen a la ciudad de Amberes.

Para entender el emblema de la ciudad debemos dirigirnos a la Antigua Roma, donde se dice que el gigante Antigoon era la pesadilla  de la ciudad. El gigante pedía a los habitantes un impuesto cada vez que estos querían atravesar el río Escalda (que actualmente atraviesa Amberes). Si algún ciudadano se negaba a acatar sus órdenes, este les cortaba una mano y la arrojaba al fondo de río. La estatua que podemos ver hoy en Grote Markt representa al soldado romano Silvius Brabo, quien se enfrentó al gigante en el puerto amberino.

El valiente romano se negó a pagar el “impuesto de tránsito”, luchó contra el gigante y, tras darle muerte, le cortó una mano y la lanzó al río. La estatua representa el momento en el que Silvius arroja la gran mano al río Escalda.

La ciudad no solo recibe el símbolo de la mano de esta leyenda, sino también el nombre. Antwerpen significa “lanzar una mano” (“ant”: mano; “werpen”: lanzar).

Ant-werpen escultura

Estatua Silvius Bravo

Silvius Bravo

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