Tres rincones auténticos de Gante que merece la pena descubrir
Hay veces que, al llegar a una ciudad nueva, todo parece quedar reducido a las grandes multinacionales. Las mismas tiendas, las mismas marcas y, en definitiva, la misma sensación de estar en un lugar que podría ser cualquier otro. Pero, por suerte, todavía existen pequeños negocios capaces de conservar esa personalidad propia que hace que una ciudad sea realmente especial.
Y eso es precisamente lo que he intentado encontrar hoy en Gante: lugares auténticos, negocios locales y propuestas diferentes, sin necesidad de alejarme demasiado del centro. Porque una de las cosas que más me gusta de viajar es descubrir esa otra cara de las ciudades, la que aparece cuando uno se aleja un poco de las calles más turísticas y empieza a mirar con algo más de atención.
Así que hoy tocaba hacer una pequeña ruta por tres rincones muy diferentes entre sí, pero con algo en común: todos tienen ese toque local que estaba buscando.
Primera parada: Maison MIGLOT
La primera parada ha sido Maison MIGLOT, una perfumería muy especial situada en Koophandelsplein, en pleno centro de Gante y muy cerca del antiguo Palacio de Justicia.
A primera vista podría parecer una perfumería más, pero basta con entrar para darse cuenta de que aquí el concepto es completamente diferente. Maison MIGLOT es la sede de MIGLOT Parfums, una casa artesanal belga fundada por el perfumista Kristof Lefebre y su aprendiz Victor Vanquathem. Sus perfumes se elaboran de manera artesanal y en cantidades limitadas, directamente en su propio laboratorio de Gante.
Pero lo más curioso es que aquí no tienes por qué limitarte a elegir un perfume que ya esté creado. En su taller creativo puedes adentrarte en el mundo de las fragancias y llegar incluso a crear tu propio perfume.
Y hay otro detalle que me ha llamado especialmente la atención: sus perfumes no tienen los clásicos nombres que esperarías encontrar en una perfumería. Cada fragancia se identifica mediante un número de fórmula y se plantea como un perfume sin género. Es una forma bastante diferente de entender la perfumería y, sobre todo, una experiencia mucho más personal.
Segunda parada: Own It Vintage
Después de cambiar de aromas, tocaba cambiar completamente de registro. Mi segunda parada ha sido Own It Vintage, una boutique independiente situada en Onderbergen, en el corazón de la zona comercial de Linkeroever.
Si sois de los que disfrutáis entrando en tiendas vintage aunque no tengáis muy claro qué estáis buscando, este sitio es peligroso… porque es bastante fácil acabar encontrando algo que no sabíais que necesitabais.
La tienda combina moda vintage de diseño con prendas de segunda mano y tiene una estética muy cuidada. Aquí no se trata simplemente de acumular ropa antigua: cada pieza se selecciona teniendo en cuenta aspectos como la sostenibilidad, la estética y la posibilidad de encontrar prendas especiales a precios diferentes.
Y la variedad es precisamente uno de sus puntos fuertes. Puedes encontrar desde auténticas joyas retro hasta piezas de firmas de alta gama y lujo, con nombres como Issey Miyake, Maison Margiela, YSL, Moschino o Max Mara.
Lo interesante es que cada prenda tiene algo diferente. No estás entrando en una tienda donde todo sigue exactamente la misma tendencia; aquí la gracia está precisamente en encontrar piezas con personalidad y darles una segunda vida.
Y para terminar… algo muy de Gante
Después de perfume y moda, ¿qué mejor manera de terminar la ruta que con algo dulce?
La última parada ha sido Uilenspiegel, un restaurante familiar situado en pleno centro de Gante, donde he podido probar uno de los dulces más característicos de la ciudad: el famoso Tilly’s Vlaai.
El Tilly’s Vlaai ha sido reconocido como producto regional gantés y está elaborado siguiendo una antigua receta familiar. Se trata de un pastel de flan que, dependiendo de la variedad, puede incorporar frutos rojos, convirtiéndose en ese tipo de postre que parece sencillo pero que acaba siendo el broche perfecto para una jornada de descubrimiento.
Y creo que, al final, esto es precisamente lo bonito de viajar: no siempre hace falta buscar los lugares más famosos o hacer grandes desplazamientos para descubrir la esencia de una ciudad. A veces basta con entrar en una pequeña perfumería, rebuscar entre prendas vintage o sentarse a probar un dulce local.
Tres paradas completamente diferentes, pero una misma idea: si sabes dónde buscar, Gante todavía guarda pequeños rincones capaces de sorprenderte.
Como siempre os dejo un pequeño video de como ha sido mi recorrido.
¡Hasta la próxima!!
¡Hola!
Soy Arancha, soy de Valencia y estudio Filología Inglesa. Actualmente estoy en Gante de Erasmus, una experiencia que llevaba tiempo queriendo vivir. Elegí Bélgica porque todo el mundo me recomendaba una y otra vez que no podía perderme este país, así que decidí venir a descubrirlo por mí misma.
En este blog quiero enseñaros Flandes a través del arte y la cultura, pero desde una perspectiva más amplia. El arte no son solo museos y cuadros: también está en el cine, la danza, el teatro, la música y en muchos otros rincones de la vida cotidiana.
Así que, ¡acompañadme a descubrir Gante, Flandes y todo lo que esta aventura Erasmus tiene preparado!

