¡Holaaa a todos!
Hoy he salido a dar un paseíto por Vrijdagmarkt y me he encontrado con algo que no me esperaba para nada. Nada más llegar, he visto un camión negro con las siglas S.M.A.K. aparcado en medio de la plaza, un grupo de gente bailando y haciendo movimientos que personalmente definiría como raros y muchísima gente alrededor mirando sin entender muy bien qué estaba pasando. Y, si os soy sincera, yo tampoco tenía ni idea.
Había llegado hasta allí con la idea de ver una performance de danza contemporánea de Meg Stuart, pero lo que me encontré fue completamente diferente a lo que me imaginaba.
Así que os animo a seguir leyendo este post si queréis descubrir qué estaba pasando hoy en mitad de la plaza. Os aviso de que indiferentes no os vais a quedar, ¡eso seguro!
¿Qué estaba pasando en Vrijdagmarkt?
Para entender qué estaba pasando hoy en mitad de Vrijdagmarkt, primero tenemos que hablar de Meg Stuart. Meg es una coreógrafa, bailarina y directora estadounidense, aunque actualmente vive y trabaja entre Berlín y Bruselas. Lleva décadas trabajando en el mundo de la danza contemporánea y, después de lo que he visto hoy, creo que nos ha dejado más que claro que creatividad no le falta.
Durante estas semanas, Meg Stuart se encuentra en Gante con Ricochet Days, un proyecto que forma parte de una residencia artística en el S.M.A.K.. Pero aquí viene lo importante: lo que estamos viendo no es una obra terminada con una historia que seguir de principio a fin.
Ricochet Days se trata de un proceso creativo en el que Meg Stuart y su equipo experimentan con el movimiento, los cuerpos, los objetos, el espacio y también con las personas que se encuentran con ellos. Por eso, lo que vimos hoy podía cambiar completamente de un momento a otro y no tenía por qué seguir una historia concreta. De hecho, el propio S.M.A.K. explica que estas actuaciones son una forma de acercarnos a un proceso artístico que todavía está en desarrollo.
Y precisamente una de las cosas más curiosas del proyecto es que no se queda dentro del museo. Durante estas semanas, el equipo sale a diferentes puntos de Gante con el camión del S.M.A.K., que se convierte en una especie de escenario móvil y punto de encuentro.
Este espectáculo no ha sido algo de un día sino que tiene pensando seguir en Gante hasta el 7 de noviembre, por lo que todavía os queda muchiisimas oportunidades para ir a verlo por vuestra cuenta. Las próximas performances móviles serán el 7 de octubre en Kouter, el 14 de octubre en Sint-Baafsplein, el 28 de octubre en Woodrow Wilsonplein y el 4 de noviembre de nuevo en Vrijdagmarkt. Todas tienen lugar de 15:00 a 16:30, son gratuitas y no hace falta reservar.
Además, el 7 de noviembre, tendrá lugar en el S.M.A.K. un Saturday Showing, como parte final de su proyecto. En este caso no se trata de la performance como las anteriores, sino de una presentación pública en la que se reúnen las investigaciones, encuentros y experimentos que se hayan desarrollado durante la semana. Será de 14:30 a 17:00 y también tiene entrada gratuita.
Vrijdagmarkt: patrimonio y arte contemporáneo
Como os he contado anteriormente, hoy la performance tuvo lugar en Vrijdagmarkt, una de las plazas más conocidas de Gante. Y, después de haber vivido la experiencia, me parece muy curioso el contraste entre el lugar en el que nos encontrábamos y lo que estaba ocurriendo allí.
Porque aunque hoy sea una plaza llena de terrazas, bares y gente pasando de un lado para otro, Vrijdagmarkt tiene muchísima historia detrás. Durante siglos ha sido uno de los grandes puntos de encuentro de la ciudad y ha acogido desde celebraciones y mercados hasta recepciones oficiales de soberanos. Eso sí, su historia también tiene una parte bastante más oscura: aquí tuvieron lugar ejecuciones públicas, y la última se realizó en 1863.
Además, gran parte de los edificios que rodean la plaza forman parte del patrimonio de Gante. Entre ellos está ‘t Toreken, un edificio del siglo XV que fue la casa gremial de los curtidores y que todavía conserva su característica torrecita.
Y, por supuesto, es imposible hablar de Vrijdagmarkt sin mencionar la estatua que encontramos justo en el centro de la plaza: Jacob van Artevelde. Este comerciante y dirigente gantés tuvo un papel fundamental durante la Guerra de los Cien Años al conseguir recuperar el acceso a la lana inglesa, algo que permitió que la industria textil de Gante siguiera prosperando. La estatua que hoy vemos en la plaza fue colocada en 1863 y lo representa señalando hacia Inglaterra.
Y es precisamente esto lo que me resulta tan curioso: una plaza con siglos de historia y patrimonio que hoy sigue siendo un espacio donde ocurren cosas completamente diferentes. Esta vez, en lugar de un mercado o una celebración histórica, el centro de Vrijdagmarkt se convirtió durante un rato en el escenario de una performance de danza contemporánea.
Mi experiencia
Y ahora sí, llega la parte en la que os cuento qué fue exactamente lo que pasó hoy en Vrijdagmarkt. Y como soy fiel creyende de que una imagen vale mas de mil palabras os dejo un pequeño video para que lo podais ver con veustros propios ojos porque relamente pienso que es muy dificil de explicar todo lo que paso en tan solo una hora.
Como podéis ver, los movimientos que hacían los bailarines eran bastante difíciles de definir. Durante toda la performance iban cambiando constantemente de posición y de movimiento y, además, se mezclaban continuamente con el público. Pasaban muy cerca de nosotros, se cruzaban entre la gente e incluso llegaban a rozarnos o tocarnos.
Pero, sin duda, hubo dos momentos que se me quedaron especialmente grabados.
El primero fue cuando dos de los bailarines fueron envueltos entre papeles y mantas y terminaron dentro del camión negro del S.M.A.K. Cerraron la parte de abajo y, poco después, empezaron a aparecer por la parte superior del camión. Salían uno a uno, como si estuvieran intentando escapar, se ayudaban entre ellos, se caían y continuaban moviéndose por la plaza.
Y cuando pensaba que ya no podía sorprenderme más, apareció un arbusto.
De repente, el arbusto empezó a gritar “HELP ME! HELP ME!” y fue aquí cuando dejé de ser simplemente parte del público para convertirme, literalmente, en parte de la performance.
Uno de los artistas nos pidió que ayudáramos a sujetar una parte del arbusto para poder desenredarlo. Así que allí acabé yo, agarrada a una parte del arbusto junto a más personas del público, dando vueltas alrededor de él. Y, casi sin darnos cuenta, esas vueltas terminaron convirtiéndose en una especie de baile y empezamos incluso a correr en círculos mientras seguíamos sujetándolo.
La verdad es que si tenéis la oportunidad de acercaros a alguna de las próximas sesiones, os la recomiendo muchísimo. Es de esas experiencias que sorprenden muchísimo porque no sabes qué va a pasar a continuación y, además, te lo pasas genial.
¡Hasta la próxima!
¡Hola!!!!! Soy Clara Fuentes, estudiante de Protocolo y Organización de Eventos en Madrid. Este año he decidido meter mi vida en una maleta e irme de erasmus a Gante durante todo un año a vivir una nueva experiencia al máximo. Me encanta viajar, conocer sitios nuevos y sobre todo cotillear las historias que hay detrás de cada uno de ellos.
Por eso, estoy muuuy ilusionada de ser vuestra corresponsal de Patrimonio este primer semestre y tener la excusa perfecta para recorrerme Flandes, descubrir sus mejores secretos y enseñaros esos rincones que quizás pasan desapercibidos.


