Hallo!
Si estás pensando en hacer un viaje a Brujas en julio, hay un plan que probablemente aún no conozcas y que sin duda merece la pena experimentar: «El Campanario Cuenta» (Het Belfort Vertelt). Durante once noches, el emblemático campanario de la ciudad se transforma de uno de los monumentos más fotografiados de Bélgica en el protagonista de un impresionante espectáculo de luz, música e historia.
La foto destacada es de mi hermano intentando besar el campanario. Cada uno disfruta del patrimonio flamenco a su manera. No sé si conquistó la torre, pero la foto quedó bastante bien.
Un espectáculo gratuito en el corazón de Brujas
Del 1 al 11 de julio, la Plaza Mayor (Markt) acoge este evento gratuito, que utiliza la fachada del campanario como un lienzo gigante para proyectar imágenes monumentales acompañadas de música y narración. Hay dos funciones cada noche, a las 22:45 y a las 23:15, y antes, a las 22:00, se ofrece un concierto de carillón, para que la experiencia comience incluso antes del anochecer.
La historia de Brujas como nunca antes la habías visto
Lo que más me sorprende es que no se trata solo de un espectáculo visual. Las proyecciones narran la historia de Brujas y Flandes, desde su estrecha relación con el mar y el antiguo puerto del Zwin hasta el crecimiento económico de la ciudad, las guerras, el renacimiento cultural y el papel que ha desempeñado en la historia de la región. Todo ello acompañado de una banda sonora espectacular que transforma la plaza en un auténtico teatro al aire libre.
Además, si no hablas neerlandés, no te preocupes. Durante el espectáculo, puedes seguir la traducción al inglés, francés o alemán escaneando un código QR con tu móvil, garantizando así que todos los visitantes puedan disfrutar plenamente de la experiencia. Esto para mí es clave.
El Campanario, la estrella de la noche
El espectáculo cobra aún más sentido si conoces un poco la historia del edificio sobre el que se proyecta.
El Campanario de Brujas es uno de los monumentos más importantes de Bélgica y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Sus 366 escalones ofrecen una de las mejores vistas de toda la ciudad, y en su interior, el histórico carillón de 47 campanas se conserva intacto y sigue sonando con regularidad.
Ver este edificio iluminado por la noche, transformado en una pantalla gigante que narra siglos de historia, debe ser una experiencia completamente diferente a una visita tradicional.
Una de las cosas que más me gustan de este tipo de iniciativas es que consiguen que el patrimonio deje de ser simplemente algo que observar. Durante unos minutos, el campanario deja de ser un monumento para convertirse en un escenario vivo que acerca la historia de Brujas de una forma mucho más entretenida y accesible para todo el mundo.
Una excusa perfecta para pasar la noche en Brujas
Muchos visitan Brujas solo unas horas y regresan a Bruselas por la tarde. Sin embargo, eventos como este demuestran que merece la pena quedarse hasta el anochecer.
Cuando se pone el sol, la plaza Markt adquiere una atmósfera completamente diferente. Las terrazas siguen llenas, las fachadas históricas se iluminan y el campanario se convierte en el centro de atención. Si además se puede disfrutar de un espectáculo gratuito de este calibre, creo que no hay mejor manera de terminar el día.
Un plan imprescindible este julio
Brujas ya es una ciudad espectacular por sí sola, pero iniciativas como «El Campanario Cuenta» hacen que una visita de verano sea aún más especial. Si planeas un viaje a Flandes entre el 1 y el 11 de julio, te recomiendo que organices tu viaje para pasar una de esas noches en la ciudad.
Al fin y al cabo, no todos los días se tiene la oportunidad de ver uno de los monumentos más emblemáticos de Bélgica cobrar vida y contar la historia de Brujas y de toda Flandes bajo las estrellas.
¡Hola!
Soy Paula Rodríguez, corresponsal de música y fiesta en Flandes
Soy estudiante en ICHEC Bruselas en el curso 2025/26 y apasionada de la música y la industria musical. Desde aquí comparto conciertos, festivales, eventos y planes musicales que hacen vibrar a Bruselas y Flandes.
Si suena bien y merece la pena vivirlo, probablemente esté allí para contártelo 🙂