¡Hola a todos!
Después de pelearme con el viento en la inmensa playa de Ostende (como os conté en el post anterior), necesitaba un poco de calma. Y la encontré justo en el centro de la ciudad, en un lugar que parece sacado de una postal de la época victoriana: el Parque Leopoldo (Leopoldpark).
La mayoría va a Ostende solo por el mar, pero perderse este parque es un error. No solo es uno de los pulmones verdes de la ciudad, sino que esconde una de las obras de jardinería más curiosas y famosas de toda Bélgica.
El Famoso «Bloemenuurwerk»: El Reloj Floral
Esta es la joya de la corona y la razón principal para visitar el parque. Justo en la entrada, te encuentras con un enorme reloj… ¡hecho completamente de flores!
Se llama el Bloemenuurwerk. No es solo decorativo; las manecillas de bronce funcionan de verdad. Pero lo más alucinante es la fecha.
La Curiosidad: Si os fijáis abajo del reloj, la fecha del día está escrita con flores. ¿Cómo lo hacen? Pues cada madrugada, los jardineros municipales cambian las flores manualmente para actualizar el día.
El Dato: Se utilizan unas 20.000 plantas al año solo para mantener este reloj al día. Es, posiblemente, el calendario más caro y bonito de Flandes. ¡La foto aquí es obligatoria!
Un Paseo por la «Belle Époque»
El parque fue diseñado en el siglo XIX por el arquitecto paisajista Louis Fuchs (el mismo que diseñó parques en Bruselas) en un estilo inglés. ¿Qué significa esto? Que nada es recto. Todo son caminos serpenteantes, puentes románticos sobre un lago con forma de riñón y colinas artificiales.
Pasear por aquí te hace sentir como un aristócrata de la Belle Époque que ha venido a tomar las aguas a Ostende. Es un contraste brutal con los edificios modernos de apartamentos que se ven al fondo.
De Murallas a Jardines
Una curiosidad histórica rápida: este lugar no siempre fue tan pacífico. El parque se construyó sobre las antiguas fortificaciones militares de la ciudad. Cuando Ostende dejó de ser una ciudad fortificada para convertirse en el balneario de moda de los reyes, decidieron que era mejor plantar árboles que poner cañones. ¡Y menos mal!
Guía Práctica
Ubicación: En el corazón de la ciudad, a solo unos minutos caminando del Casino Kursaal y del dique de mar.
El Plan: Es el lugar ideal para hacer un picnic si el tiempo acompaña, o simplemente para descansar del viento de la playa.
Estatua Curiosa: Buscad la estatua de «Dikken Mathille» (la Gorda Mathille), una figura tumbada muy famosa, es un icono de la zona.
Si vais a Ostende, dedicad 20 minutos a cruzar este parque, vale la pena.
¿Habíais visto alguna vez un reloj que necesite ser regado? ¡Os leo!
¡Hola a todos! Mi nombre es Marc Herrero y los próximos meses seré vuestro corresponsal de Ciclismo y Naturaleza. Me encargaré de descubriros las rutas más espectaculares y los paisajes secretos de Flandes.
Tengo 21 años, soy de Barcelona y estudio Matemática Computacional y Analítica de Datos. Siempre me ha movido la curiosidad, y por eso he decidido hacer un Erasmus en Lovaina durante este primer semestre.
Además, soy un apasionado de las dos ruedas. Mi aventura empezó con el BMX y el trial, pero donde he pasado más horas ha sido en la bici de montaña.
Os invito a que me acompañéis en lo que van a ser unos meses llenos de naturaleza, ciclismo y mucho más. ¡Nos vemos en las rutas!