Una curiosa tradición flamenca: el sieren

¿Imaginas levantarte un día de la cama y darte cuenta de que tu casa está forrada de papel higiénico? ¿O llegar a casa después de un largo día de trabajo y encontrarte todos los muebles del salón en la puerta? Estos son algunos de los riesgos que debes asumir si es el día de tu cumpleaños y vives en la provincia flamenca de Limburgo, ubicada al este del Brabante Flamenco en el que se sitúa Lovaina.

Esta curiosa tradición recibe el nombre de “sieren” (lo que traducido al castellano significa “adornar”) y consiste en decorar las casas de los cumpleañeros para celebrar algunas de las fechas más señaladas del calendario vital (normalmente los 18, 21, 30, 40 o 50 años). También es frecuente que se celebren de esta manera algunos aniversarios de boda. La idea es que la persona que cumple años no se dé cuenta del sieren aunque muchas veces por el despliegue de medios que conlleva es imposible mantenerlo en secreto. Una vez que se descubre la decoración empieza una fiesta en la casa que se ha adornado o en sus alrededores con la presencia del cumpleañero y de todos aquellos que han participado en el sieren.

El sieren más celebrado suele ser el del 18 cumpleaños que es el aniversario con el cual se alcanza la mayoría de edad en Bélgica. Un elemento muy común en estas celebraciones son las fotografías: muchas veces se empapela la casa con una foto gigante del cumpleañero o se pegan infinidad de ellas en los árboles y postes de las calles más cercanas a la casa. Asimismo, cuando se celebra el 40 o 50 cumpleaños de alguien, también es muy habitual que se coloquen puertas junto con el resto de la decoración. Esto se debe a que se entiende que a estas edades empieza una nueva etapa en la vida y, por lo tanto, se abre una nueva puerta.

Una vez más tengo que darle las gracias a mi amiga Evi por proporcionarme las fotos que acompañan a esta entrada del blog, así como por la información que me ha aportado sobre esta curiosa tradición, sin la cual me hubiese resultado imposible escribir este artículo. Dank je wel Evi!

Compartir en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *