De viaje a las Árdenas y Dinant

Publicado en el blog de Gante por

La pasada semana la organización Erasmus de Gante (ESN) organizó un viaje a las Árdenas, una región llena de colinas y bosques que abarca desde el sur-este de la parte valona de Bélgica (es decir, la parte de habla francesa), hasta una región del norte de Francia y también parte de Luxemburgo.

En Bélgica no podemos encontrar grandes montañas ya que, al igual que Holanda, parte del país se encuentra bajo el nivel del mar. No obstante, el terreno va ganando altitud conforme nos vamos alejando de la costa, aunque aún así no esperemos encontrar grandes picos.

La región de las Árdenas es una región montañosa, aunque no encontramos más que pequeñas colinas. El punto más alto de este área se sitúa en la Signal du Botragne, con 694 metros, considerada la “montaña” más alta de Bélgica.

Esta región, además de por su interés ecológico, ha sido muy importante durante la época de las guerras debido a su situación estratégica, pues como ya hemos dicho, une a tres países. Fue un escenario destacable sobre todo durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante ésta, los alemanes usaron este terreno como paso de tropas para invadir Francia y los Países Bajos en la llamada Bataille des Ardennes. Pero no me voy a poner a explicar cómo se desarrolló todo, que es muy largo…

Tras el paseo por esos terrenos fangosos teniendo que saltar algún que otro río y bajo la presencia de algún burro y algún caballo, aprovechamos la cercanía con otros interesantes lugares para visitar la pequeña ciudad de Dinant, situada en la provincia de Namur y a orillas del río Mosa.

Aquí encontramos dos puntos de interés: su castillo medieval Citadelle de Dinant, y que es el lugar donde nació Adolphe Sax en 1814, el inventor del saxofón, hecho que podemos comprobar cuando observamos todas las esculturas de saxofones de colores que adornan el principal puente de la ciudad, el Charles de Gaulle (el que podéis observar en la foto).

También se pueden visitar más cosas en esta ciudad, como la casa de Adolphe Sax (Maison Sax de Dinant, en la Rue Sax 37), la iglesia Collégiale de Notre-Dame de la cual podéis observar la cúpula en forma de “cebolla” en la foto, o también podéis daros un paseo en góndola por el río Mosa.

La visita al castillo fue cortita y no me enteré de mucho, pues el guía turístico era de una ligera avanzada edad y, pese a hablar muchos idiomas, no me enteré de la versión en ninguno de ellos. Sin embargo, si recomiendo la visita al castillo por alguna razón es por subir arriba del todo (se puede elegir subir por unas escaleras de 408 escalones, o en teleférico) para contemplar la ciudad a vista de pájaro, y dentro del castillo me gustó la habitación subterránea, una habitación que estaba “torcida”, es decir, el suelo no era llano sino que estaba inclinado, y producía una extraña sensación de mareo (en la tercera de las fotos que vienen a continuación).

Nosotros llegamos allí un poco tarde que ya se hacía de noche, por lo que no tuvimos mucho tiempo ni pude hacer muchas fotos, ¡pero espero volver pronto!

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