¿Por qué ‘Tonton Garby’ es un lugar muy especial de Bruselas?

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Hay lugares que marcan la diferencia en una ciudad, pequeños rincones que la hacen única e irrepetible y que al fin y al cabo será lo que recordemos de nuestro Erasmus.
Hoy, os vengo a hablar de uno de esos rincones que va a hacer que recuerde a Bruselas para siempre. Ese rincón es Ton Ton Garby.
La primera vez que oí hablar de este lugar me dijeron que era un lugar ‘Muy cutre pero que hacían unos bocadillos buenísimos’. La verdad es que despertó curiosidad en mi pero tardé unos cuantos meses en ir. Un día, antes de irme de excursión a Amberes decidí que era hora de ir a aquel famoso lugar. Cuando llegué pensé que me había equivocado: Desde la vitrina solamente se veía una tienda con frutas y verduras. Pero empecé a leer carteles ‘Bocadillos a 5 euros’ ‘Es posible un buen bocadillo por 3 euros.’ y me di cuenta que aquel era el famoso Ton Ton Garby.
Tres mesas, no más de 10 sillas y un mostrador: Eso era todo lo que parecía haber en ese lugar. Pero estaba muy equivocada…
Al hablar con el dueño del lugar y preguntarle por los bocadillos me respondió en un español casi perfecto: Me explicó todos los tipos de quesos y las mil y una combinaciones para satisfacer todo tipo de paladares. ‘¿No te gusta el queso fuerte? ¡Tranquila como en casa!’ me decía mientras, con paciencia, me explicaba qué acompañante era mejor para el queso brie o el queso de cabra.
Después de unos 15 minutos de conversación tranquila y jovial el bocadillo estaba listo. ‘¡Si no te gustas no pagas, así de fácil!’ dijo con su habitual sonrisa. Y esa fue la primera de muchísimas veces que iría a Ton Ton Garby.
Este pequeño y humilde local no está entre los mejores valorados en TripAdvisor por casualidad: Los bocadillos son verdaderamente riquísimos y el precio es irrisorio. Además, cuando uno va a Ton Ton Garby no solamente va a por un bocadillo de queso, si no que busca inevitablemente una sonrisa, un comentario jovial y un ambiente desenfadado donde es imposible sentirse un extraño.
Honestamente, amigos de Erasmus en Flandes, este va a ser uno de los rincones que más voy a echar de menos cuando termine mi estancia en Bruselas. De corazón os recomiendo que os paséis, pidáis un bocadillo, y disfrutéis de la compañía de una de las personas más especiales de Bruselas… Cuando vuelva a esta gran ciudad, se que tengo una silla guardada en Ton Ton Garby.
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