¡Exámenes!

Publicado en el blog de Lovaina por

Sí, ha llegado el momento menos apasionante del Erasmus. El momento en el que te ves confinado en tu cuarto, rodeado de libros y apuntes mientras los primeros rayos de sol del verano golpean tu ventana y te invitan a salir a la calle. El momento en el que abres la nevera en busca de una bebida energética y una rubia muy fresca extiende sus tentáculos sobre ti.

“Lo siento Stella, tendrás que esperar.”

La KU Leuven, en la que estudiamos 42.000 de los 50.000 universitarios de la ciudad, no es una universidad en la que el aprobado y, mucho menos, los notables y sobresalientes estén al alcance de la mano. En esta entrada os cuento algunos de los rasgos característicos de la universidad para que os hagáis una idea básica de su funcionamiento y de su nivel de dificultad.

Ser estudiante Erasmus:

A diferencia de otros destinos Erasmus europeos, en Lovaina el estatus de estudiante Erasmus no le confiere a uno la oportunidad de sacar buenas notas siguiendo la ley del mínimo esfuerzo. Primer principio básico de la KU Leuven: el tratamiento que se da al estudiante de intercambio es el mismo que se da cualquier estudiante de la universidad “a tiempo completo”.

El desconocimiento del idioma no es excusa:

La inmensa mayoría de los estudiantes que nos encontramos aquí de Erasmus cursamos las asignaturas en inglés aunque también cabe la posibilidad de seguir los cursos impartidos en neerlandés. Sea cual sea la elección, el segundo de los principios básicos de la universidad es que se presupone el conocimiento del idioma que eliges para examinarte. En la práctica, son pocos los que manejan el inglés con una fluidez absoluta por lo que el examinador puede llegar a hacer la vista gorda en algunos errores de ortografía o gramaticales pero sí que es necesario tener un nivel medio-avanzado y manejar bien los conceptos de tu campo de estudios.

La “trampa” de los exámenes “open book”:

Es bastante habitual aquí que en algunas asignaturas los exámenes se puedan hacer consultando los apuntes y manuales que habréis utilizado para estudiar. Esto no quiere decir en absoluto que el examen vaya a resultar fácil. Por lo general es necesario haber estudiado mucho previamente para poder manejar correctamente los materiales a la hora de hacer el examen. Por otra parte, estos exámenes suelen tener grandes limitaciones temporales por lo que, en la práctica, el tiempo que queda para consultar los apuntes es muy reducido.

¿Y si suspendo?

Si suspendes un examen los mecanismos son idénticos a los que existen en las universidades españolas: se pone una fecha de revisión al final de período de exámenes para que puedas defender tu examen delante del profesor. Si la revisión no prospera, tendrás una nueva oportunidad de aprobar en la convocatoria extraordinaria que generalmente tiene lugar en la última semana de agosto y la primera de septiembre. De forma muy excepcional, algunos profesores te pueden dar la oportunidad de subir la nota entregando un trabajo sobre algún aspecto concreto de la asignatura.

El “Ombudsperson”:

El “Ombudsperson”  es algo así como “el defensor del estudiante”. Es un representante de los estudiantes que te asigna la universidad y es el encargado de mediar en cualquier conflicto profesor-alumno. Será a él a quien debas dirigirte (y no al profesor) en caso de que quieras cambiar la fecha de un examen, no vayas a poder presentarte o quieras hacer un examen en tu universidad de origen.

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