Bye Bike…

Publicado en el blog de Erasmusenflandes por

A un mes de finalizar mi estancia en Gante, quiero dedicar este post a mi queridísima compañera de excursiones y fechorías: Mi bici.

(…Recuerdo el primer día que nos conocimos, allá por Octubre…)

El caso es que cuando llegué a Gante, la primera tanda de bicis amarillas que daba la universidad se había agotado y no quise esperar a la segunda, así que emprendí la búsqueda de una de 2ª mano. Pero eh aquí la sorpresa; a diferencia de lo que creemos, no es tan fácil encontrar una bici de segunda mano por estas tierras (por lo menos por Gante). El 18 de Septiembre del año pasado, no obstante; hicieron un mercadillo de bicis en Zuid, quizás este año sea otro día pero seguro que será por esas fechas, de cualquier forma yo me lo perdí. Así que como os iba diciendo, me recorrí casi todas las tiendas dónde arreglaban bicis y al final en la que está al lado de Sint Piters Plein, de casualidad, les acababa de llegar una. Y cuando la vi tan azul y tan nueva (y con el timbre ese tan bizarro de un muñequillo con barba) tuve un flechazo. Me la compré: 75 euros.

Ya os habrán dicho que en Bélgica –al igual que en Holanda– las bicis son como un tercer pie. Todo el mundo lleva bici porque en definitiva es lo más práctico. Claro, teniendo en cuenta que no hay ni una sola cuesta en todo el país… : D   En Gante, la única pendiente está hábilmente situada entre el centro y las universidades  –no les extrañe que luego haya absentismo escolar– o la zona de salir de Overpoort (¡¿Qué puntería eh?!)

Aparte de las cuestas que son pocas, otra contrariedad asociada al manejo de la bici en estos países son LOS RAILES DEL TRANVÍA, tan indiferentes para los peatones y sin embargo tan odiados por los ciclistas…y es que más de uno nos hemos dejado la crisma al encajar ahí por accidente nuestra rueda, sí. Pero lo que no sabeis todavía es que si sumas RAILES más ADOQUINES –de esos del siglo XIX– el resultado es una de dos; dientes al suelo, o cara de susto todo el camino, sí. Pero si a esta ecuación le añades además LLUVIA, entonces el resultado es: “yo paso, mejor voy a pie”.

Peeeeero, aunque pueda parecer que la lluvia es lo más molesto para ir en bici, no lo es. Y es que el VIENTO amigos, es el fenómeno meteorológico sin duda más fastidioso, porque da igual en qué dirección vayas, que siempre irá en tu contra : )

¡¿Entendéis ahora por qué me va a costar tanto decir adios a mi bici?! Ella me ha acompañado en las idas y en las venidas, en las huidas y en las caídas –más caídas que otra cosa– en fin, toda una compañera de trayectos. Pobrecita, con lo nueva que me la dieron y lo viejuna que parece ahora; sin su timbre bizarro,  con el guardabarros desviado y su azul desconchado, sin luz …etc. Pero lo positivo de todo esto es que gracias a ella me he vuelto una experta rider, tanto, que ahora sólo voy con un freno, no os digo más (no por moda eh, es que un día monté y no funcionaba pero nunca llegué a saber qué ocurrió, aunque quizás tenga algo que ver con cierta noche en blanco…). Y es que antes de llegar a Gante la única relación que tenía con las bicis había finalizado cuando cumplí los diecisiete creo, así que me daba respeto eso de tener lo que viene siendo coches a los lados, tráfico lo llaman algunos. Pero no tenéis de qué preocuparos porque aquí los conductores son personas decentes con las normas viales muy asimiladas en su interior. Son tan educados que da gusto. Así, ¡Da gusto! : )

Eso sí, prepararos para caeros, por A o por B, os caeréis. Pero no queda más que reírse, y en algunos casos –no es autobiográfico para nada eh– hasta conservar una pequeña cicatriz en la rodilla como el recuerdo de una buena noche.

Atención: las multas existen (no son los padres) así que no cojáis la bici borrachos, no vayáis por la acera y sobre todo; llevar siempre luz de noche (o por lo menos esperar a verano para que se os rompa que para entonces ya anochece a las 11 p.m) xD

Y ah, flandes tiene fama –merecida–  porque aquí se roban bicis como churros, así que candarla  SIEMPRE. Como me dijo un conocido belga; aquí hay una tradición muy simple y es que si te roban la bici, tienes el derecho y poder divino de robar otra… Así es la vida.

Te echaré de menos, mi pequeña…

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Comments

  1. Natalia, la suicida Says: julio 1, 2011 at 1:32 am

    Jajajajaj…totalmente razón… si soy sincera no se como he llegado a día 1 de julio de 1 pieza… seguro que dan diplomas por caidas porque me lo llevo por goleada..pero se me olvidó elegir esa opción en el learning agreement..

    Y tú, señorita, deberías darme las gracias por las risas que te has echado a mi costa, cara dura!

  2. jajjjajajj tienes razon Nata a.k.a “no me dejéis cojer la bici si bebo Duvel”

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